439 días
11 de Febrero de 2008
Hoy he entregado el borrador de un trabajo, al que le falta todavía alguna entrevista para el anexo, que habla sobre la historia de ETA y del último proceso de paz. En el trabajo entrevisto, entre otros, a Eduardo Madina, diputado socialista y víctima del terrorismo. Se pone de manifiesto, una vez más, la manera de hacer oposición que tuvo el PSOE en la tregua del 98 y la que ha tenido el PP en la de la legislatura de Zapatero.
¿Le reprochas algo a Aznar en relación a la actitud del PSOE en ese proceso y a la del PP en el último?
Es evidente que en aquella época con Borrell y Almunia cerramos filas con ellos y cuando asesinaron a Fernando Buesa nunca atribuimos la responsabilidad de aquello al Gobierno, sino directamente a quién tenía la culpa, que era ETA. Sin embargo en este proceso de paz todo han sido obstaculizaciones y generaciones de dificultad creando dudas de lo que el Gobierno estaba haciendo, diciendo que Zapatero traicionaba a los muertos, que se rompía España y 11 manifestaciones en un periodo de paz único. Este es un país muy raro; cuando ETA lleva 40 años matando y dice que deja de matar, todo el mundo se pone muy nervioso; y cuando dice que vuelve a matar, todo el mundo se relaja. Debería ser al revés.
En el año 2000 PP y PSOE firman el Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo. El PP acusa a tu partido y viceversa de haber roto el acuerdo, pero… ¿quién y cuándo se rompe?
El acuerdo deja de estar vigente desde el punto de vista de las confianzas, porque sigue jurídicamente vigente, cuando hay cambio de Gobierno. Los que ganan en el 2000 y pierden en 2004 no asumen la pérdida de poder y consideran que es por culpa de un atentado, empiezan con su Teoría de la Conspiración y meten de lleno el debate de la política antiterrorista en el debate político. Si el primer punto dice que la política antiterrorista no se utiliza en el debate político y el PP no ha hecho más que utilizarla, quien lo ha roto es el PP.
En ese periodo que fue duro para los socialistas, las relaciones entre el Gobierno central y vasco eran nulas y en ese escenario se produjeron conversaciones entre Batasuna y representantes del PSE para ver si había alguna posibilidad de diálogo. ¿Se rompe entonces ese Acuerdo de unidad?
No, porque Batasuna estaba presente el Parlamento vasco y era legal, como el PP y el resto de partidos. Eso entraba dentro de la anormal normalidad de lo vasco. No hubo negociaciones de nada, entre otras cosas porque el PSOE no gobernaba. Las llaves de los movimientos de la apertura de puertas las tiene un Gobierno, no la oposición. Nosotros estábamos echándole una mano a Aznar y diciéndole a sí a todo lo que hacía, en muchas ocasiones votando leyes de las que nos enterábamos por los periódicos o de decisiones importantes en política antiterrorista de las que nos enterábamos 10 minutos antes. Nunca le reprochamos nada.
La Ley de Partidos.
Por ejemplo.
A día de hoy, ¿crees que hubo un error al votar esa ley?
Ese fue el ejemplo más claro del apoyo al Gobierno en la política antiterrorista, porque hubo mucha contestación interna dentro del PSOE que no estaba de acuerdo con la aprobación de esa Ley. Sin embargo, porque gobernaba el PP y entendía que esa política era clave en la lucha antiterrorista, el PSOE la votó con mucha contestación interna. Deberían tomar nota, porque aquí han estado todo el día radicalmente en contra.




menéalo
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