AMANCIO ORTEGA

De revolucionario de la moda a magnate del ladrillo en medio mundo. El fundador y dueño de Inditex  lleva tiempo con un pie metido en el negocio inmobiliario, pero en el último año ha consolidado y aumentado hasta tal punto sus inversiones en edificios por todo el planeta, que es ahora mismo una especie de “casero universal”, como le ha bautizado Cinco Días.

Pontegadea Inmobiliaria es la sociedad que canaliza las adquisiciones en ladrillo de Amancio Ortega. En las últimas cuentas presentadas al registro, las de 2014, se informaba de activos por valor de 1.329 millones en inversiones inmobiliarias. Hasta ahora, el multimillonario gallego había comprado numerosas propiedades en España, especialmente en Madrid y Barcelona, donde entre otros es dueño de la Torre Picasso, el edificio de Gran Vía 32 o la antigua sede de Banesto.

Pero en 2015 ha dado un significativo salto al mercado internacional y se ha convertido en propietario de emblemáticos inmuebles en Londres, Nueva York, Miami o Chicago. Algunos de los edificios con los que se ha hecho el industrial gallego albergan tiendas de Zara o las de otras marcas de su grupo Inditex, pero otros son oficinas o locales comerciales de grandes firmas como Apple, Nike o Primark. Este es un repaso en imágenes y datos a los más destacados.

(Foto: Flickr/Momentunwayshowing)

En Londres, su última adquisición ha sido el histórico Almack House, que albergó un legendario club social londinense del mismo nombre del siglo XVIII y es hoy un inmueble de oficinas en la calle King Street, en el elegante barrio de St James’s, cerca de Buckingham Palace. En esta operación el millonario español ha desembolsado 225 millones de libras (casi 300 millones de euros), según confirmó el portal especializado Property Week y adelantó el diario Evening Standard.

Pero en la capital británica, Ortega cuenta también  con dos edificios en Oxford Street, la calle más comercial: el Lumina House por el que pagó 190 millones y donde está una tienda de Zara y otro en el extremo Este de la calle que le costó 550 millones y en el que es casero de Primark, su competencia. Es asimismo dueño de un inmueble de oficinas en St James Square, que fue sede de Rio Tinto, y del enorme Devonshire House en Picadilly, la residencia de los duques de Devonshire durante dos siglos reconstruido en tiempos modernos como gran centro de tiendas y oficinas y que le costó 560 millones.

(Foto: Flickr/Steveguttman)

En Nueva York, siempre con la sociedad Pontegadea, adquirió a finales de 2015 el emblemático edificio Haughwout, situado en la calle Broadway en pleno Soho. Fue construido en 1857 por el arquitecto John Gaynor y fue el primero de Manhattan en el que se instaló un ascensor hidráulico. Por este inmueble que es hoy sobre todo local de oficinas, Ortega pagó 145 millones de dólares (más de 130 millones de euros), según la prensa local.

Pero además el dueño de Inditex es propietario del número 666 de la Quinta Avenida, un edifico por el que pagó 231 millones de euros, otro en el distrito de Meatpacking (94 millones de dólares) y un tercero en la calle 59 (70 millones).

(Foto: Flickr/Phillippessar)

En Miami en septiembre pasado, Amancio Ortega adquirió una manzana entera en la calle Lincoln Road de Miami Beach. Desembolsó 370 millones de euros por unos 7.000 metros cuadrados de locales comerciales en una de las zonas más bulliciosas de la ciudad, convirtiéndose en casero de tiendas de marcas tan conocidas como Apple, Gap o Nike. La adquisición del magnate español fue destacada por los principales diarios de Florida como el Miami Herald que recordó que ha sido la segunda mayor operación inmobiliaria del condado de Miami-Dade.

(Foto: Flickr/Bwchicago)

Chicago también se añadió a la lista de ciudades en las que Amancio Ortega es casero, al adquirir en marzo pasado, el antiguo Esquire Theater por 176 millones de euros (algo más de 160 millones de euros). En años anteriores, el millonario español también había adquirido propiedades en Canadá o Los Ángeles. Así en 2014, según destacó el LA Times, pagó 100 millones de dólares (unos 90 millones de euros) por el Gucci Building en la famosa Rodeo Drive de Beverly Hills y ese mismo año se hizo con un edificio de 25.000m2 de oficinas en Bloor Street, en pleno centro financiero de Toronto, que le costó 230 millones de euros.