El ex corresponsal de Reuters señala que con la activación del Brexit se entra en “tierra incógnita” y señala que esta incertidumbre es en sí misma preocupante para las personas, para la economía y por la crisis de valores que evidencia. Señala que para España, el Brexit tendrá impacto en sus ciudadanos que viven en Reino Unido y en los británicos que residen en la Península y a nivel económico señala al turismo y a las empresas con fuertes inversiones en Gran Bretaña como los sectores más expuestos.  Martin Roberts, que colabora con The Times o The Telegraph, entre otros, también advierte de que a pesar de las informaciones de la prensa británica que señala a España, por su vínculos económicos, como el mejor aliado de Reino Unido en la negociación del Brexit, “no va poder desmarcarse de los 27″.

Martin Roberts asegura que con la entrega de la carta que oficializa la salida de Reino Unido de la UE se entra en “tierra incógnita”. Y añade: “No hay precedentes y a estas alturas todo son conjeturas y eso es preocupante. La incertidumbre por sí sola para mucha gente ya es preocupante. La zozobra influye más en los ciudadanos europeos que han hecho su vida en Reino Unido y en los británicos que la hemos hecho en Europa, porque es una preocupación más inmediata. Pero me parece que además no deja de ser preocupante para la economía de todos y para la diplomacia y en términos de valores. Porque la sensación que muchos tienen ahora en Inglaterra es que la xenofobia ha salido del armario. Y eso es preocupante porque indica que también hay una crisis de valores.

En cuanto a si esa crisis de valores se da también en Europa y España, el periodista apunta: “En España yo diría que menos. Me parece interesante que el barómetro del CIS indicó que solo un 0,5% de los españoles consideraba la inmigración como el problema más acuciante del país. En Gran Bretaña una encuesta similar arroja un dato del 63%. Mucho más. Es el tema nº1 para los británicos, lo que más les preocupa, más que la educación, economía… No es tan sorprendente porque allí desde hace varios años, especialmente desde que Cameron plantea el referéndum en 2013, la inmigración ha sido un tema muy mediático y muy político. Y centró también la campaña del Brexit. Por eso el tema es más acuciante en Reino Unido que en España y ha arrojado resultados. Y ahora queda por ver qué va a pasar en Francia y si surte el mismo efecto político o no.”

El corresponsal valora además qué sectores económicos españoles pueden verse más impactados por el Brexit: “Dependerá del acuerdo al que se llegue, de los términos de la ruptura y de lo que pase después. Pero yo diría que los más expuestos son el turismo, porque el país que más turistas envía a España de lejos es Reino Unido, y por otra parte ya que el primer destino de las inversiones españolas en el exterior es Reino Unido, puede afectar a empresas como Banco Santander o FCC que tiene las concesiones de aeropuertos.”

Ante las informaciones de medios británicos que señalan a España, por sus fuerte vínculos económicos con Reino Unido, como el “mejor amigo” o aliado para los británicos de cara a las negociaciones con la UE, Martin Roberts advierte: “Creo que a la mayoría de la prensa británica que es favorable al Brexit no les importa lo que piensen otros países. Se limitan a insistir que todo va a ser de color de rosa. Lo que haga España dependerá, y se ha dicho ya muchas veces en Consejo de Ministros y por el propio presidente, de los 27. El gobierno español se ha pronunciado a favor de un divorcio amable, pero va a depender del resto de miembros de la UE. España no va a  desmarcarse de los 27 porque no se puede. Todo se hará por consenso”.

Martin Roberts ha sido corresponsal de Reuters durante 16 años en siete países y desde 2008 hasta 2012 cubrió España para la agencia. En la actualidad sigue en España y colabora como freelance con diversos medios británicos y extranjeros, como The Guardian, The Times, The Telegraph o Al Jazeera entre otros muchos. Entre los artículos que ha escrito sobre el país están la declaración de España de que la independencia de Escocia sería una catástrofe, el juicio contra la Infanta Cristina o un análisis sobre lo improbable de que América Latina pueda “recoquistar” los activos de las empresas españolas allí.