Medios de Francia, Holanda, Reino Unido o Italia creen que el “empecinamiento” del gobierno español para enderezar su sector bancario en solitario puede ser contraproducente para el euro y para el propio país. Pero defienden que la vía para pedir ayuda europea sea la oficial y no de forma “velada” o con “improvisación”.


(Foto: Flickr/Olemiswebs)

Le Monde sostiene que en el interes del euro, Rajoy debería pedir ayuda a Bruselas. En su editorial titulado “España entre el valor y la cabezonería” destacan: “Orgulloso y receloso, Mariano Rajoy se marcha repitiendo que España no pide ayuda exterior alguna… Las palabras tranquilizadoras del jefe de gobierno conservador recuerdan mucho a las gestas quijotescas. De ahí la pregunta que plantean muchos observadores: España ¿Tiene razón al no querer contar más que con sus propias fuerzas? ¿Su valerosa ambición de enderezar sola su sector bancario ??misión más que difícil- no debilita el conjunto de la zona euro?

“Verse obligado a pasar por el Fondo monetario internacional o de Bruselas puede ser percibido como humillante. El instrumento de rescate del que se ha dotado la zona euro, el Mecanismo europeo de estabilidad, verdaderamente se adapta mal a la situación española. Pero sin embargo está ahí para prevenir dramas. En el interés del euro, Rajoy quizás debería retomar su teléfono y llamar a Bruselas.”

Les Echos apunta que es mejor pedir ayuda cifrada y clara que esperar a que la duda se instale en toda la economía. La crónica dice: ” Bruselas se pregunta sobre los medios que tiene España para enfrentarse sola a su factura bancaria. A muchos dirigentes les gustaría que Mariano Rajoy diera señales de más realismo y recurriera a la ayuda europea. La cabezonería de Mariano Rajoy de no querer pedir ayuda a Europa comienza a ser controvertida: ¿no comprende que es mejor pedir ayuda cifrada y clara para la recapitalización del sector bancario español para tranquilizar los mercados, más que esperar a que la duda se instale en toda la economía del país?”

Het Financieele Dagblad defiende que la ayuda europea sea por la vía oficial. En su editorial resalta: “El gobierno español quiere socorrer a los bancos con dinero del Banco Central Europeo, sin necesidad de que España tenga que aceptar control o intromisión alguna. El hecho de que España quiera utilizar dinero europeo para ello es algo que en principio se puede justificar. Pero hacerlo indirectamente y en cierto modo de forma velada es totalmente inaceptable. A España le llega el agua al cuello. Rajoy debe ser consciente de que si necesita ayuda europea – y eso parece ser cada vez más probable ?? sólo podrá obtenerla por la vía oficial. El resto de los políticos europeos deben por tanto rechazar cualquier otra alternativa.”

Süddeutsche Zeitung apunta “cada dia un poquito peor”. El analisis de Javier Cáceres explica: “En España circula un chiste sarcástico, que da en el clavo: es hora de que el PP tome las riendas para que los mercados por fin recuperen la confianza en España. ¿Que por qué es sarcástico? Porque los conservadores están en el poder desde finales del 2011 y tienen una cómoda mayoría en el Parlamento. Por convicción siguen una estricta política de ahorro. Pero la situación no mejora para nada. Al contrario: cada día empeora un poquito más. Ayer martes se decía que España se plantea financiar el rescate de bancos con deudas. Es cierto que la cuota de deudas española es relativamente baja. Pero las deudas necesariamente repercuten sobre el déficit, que precisamente debe mejorar.

Financial Times destaca que España no logra ganarse apoyos por su improvisación. El artículo de Miles Johnson y Patrick Jenkins resalta: “Madrid aumentó la sensación de estar improvisando cuando el gobierno reconoció el lunes que no había contactado con el Banco Central Europeo sobre la posibilidad de recapitalizar Bankia empleando una liquidez obtenida a cambio de emplear la deuda como colateral. Rajoy ha insistido repetidas veces que España no aceptará forma alguna de rescate internacional. Personas familiarizadas con esa idea afirman que es reflejo de una creciente frustración dentro del gobierno por el hecho de que España no haya sido recompensada por ??hacer los deberes?: una rápida reforma a fondo de su mercado laboral, reforma del sector bancario y el primer intento a plena escala de controlar el gasto de los gobiernos regionales.”

L??Unitá destaca los riesgos para el euro. Su texto apunta: “Ahora las noticias preocupantes llegan de España. Ya no se trata de un país periférico, se trata de un blanco grueso que puede poner en peligro la existencia del euro. Es necesaria la intervención por parte del BCE con adquisiciones significativas de títulos de Estado de los países en dificultad. La ventaja de una intervención de este tipo sería permitir a los Estados intervenir en el salvamento de los bancos, rompiendo el círculo vicioso por el cual los bancos se han convertido en el receptáculo de créditos dudosos tanto públicos como privados a través de la adquisición de títulos de Estado.

El dato preocupante es que España, para salvar a Bankia, va en la dirección opuesta: no quiere dirigirse al mercado para obtener los recursos necesarios, tiene intención de conferir a la misma títulos de Estado con los cuales el banco podría obtener liquidez del BCE. Una estrategia suicida: con la decisión de no buscar los recursos en el mercado, el gobierno español lanza una señal de extrema debilidad. Estamos frente al enésimo artificio para afrontar un problema a través de instrumentos de finanza creativa. Una estrategia que ha reforzado la espiral de la crisis.”

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