El Congreso de los Estados Unidos acaba de aprobar, por muy estrecho margen, la reforma del Sistema Sanitario. Aún queda el muy complicado refrendo de la camara alta.

Tal como lo expresa el congresista democrata por Michigan John Dingell “”Esta ley ofrece a todos los estadounidenses, independientemente de su salud o de sus ingresos, la paz de espíritu que se disfruta cuando se sabe que puedes contar con un acceso asequible a un servicio sanitario cuando lo necesites”. Puede ser el fin del terror, y será importante para todos.