Una de las reclusas que participa en el concurso

La historia tiene un matiz frívolo y triste a la vez. Según cuenta la BBC, en la carcel de mujeres UF 91/9, situada a una treintena de kilómetros de la capital de Siberia , Novosibirsk, organizan un concurso de belleza cuya ganadora ve reducida su condena… o al menos puede conseguir antes la libertad bajo fianza. 

El concurso de “Miss Spring” (Miss primavera) empezó en 1990 como un intento de “llenar las horas de ocio” de las reclusas. Al principio fue sólo una actividad para la que no había medios. La primera ganadora confeccionó su vestido con bolsas de plástico de la cocina. Pero poco a poco el concurso fue ganando popularidad… y sobre todo para muchas se convirtió en una oportunidad de demostrar buen comportamiento.

Como ninguna reclusa “se veía desfilando en bañador”, la carcel organizó sus propias reglas para el concurso y estableció tres categorías: “Diosa griega”, “vestido de gala floreado” y “uniforme imaginativo”, en el que las reclusas pueden proponer ideas sobre cómo sería su uniforme ideal. Ahora las presas tienen laca, barra de labios o pinta-uñas. Diversos guardias y jefes de la prisión son los encargado de ejercer como jueces.

En Rusia existe una elevadísima población reclusa femenina, 5 veces mayor que la que tiene Gran Bretaña, por ejemplo. Después del colapso de la URSS, el crimen aumentó y hoy hay 35 carceles sólo para mújeres en el país. Una de las reclusas UF 91/9 que ganó y dirigió el concurso de belleza obtuvo la libertad recientemente. Y para la última edición de Miss Spring, incluso volvió a la carcel para animar al resto de presas.