Que ella tenía más huevos  es lo que ha debido de pensar la periodista italiana que, enfundada con unos guantes de látex, salió hace unos días de safari a la caza de los genitales de Beckham.

 http://www.youtube.com/watch?v=GHv-QzyGZig

… ¿qué hubiera pasado si la ecuación hubiera sido Victoria Beckham + periodista hombre en vez de David Beckham + periodista mujer? Seguramente el suceso estaría en los Juzgados, y los medios de comunicación y la sociedad habrían puesto el grito en el cielo.

Ser periodista es otra cosa y no todo vale. Las mujeres tenemos que ser responsables de nuestros actos y no debemos convertir el atrevimiento, la osadía  y  la transgresión en sinónimo de mal gusto. En algo soez y chabacano.

Llevamos siglos quejándonos de como nos han tratado los hombres. Que si los piropos grotescos, miradas lascivas, cachetito en el culo, comentarios denigrantes… abusos de poder que nos han incomodado y a veces desquiciado hasta tener que denunciar. Afortunadamente ahora las leyes nos protegen y la sociedad se ha concienciado de que bromitas las precisas. Una vez alcanzado el respeto que nos merecemos por la fuerza de la ley o por la de la razón ¿Entonces, por qué? ¿por qué reproducimos las mujeres los comportamientos masculinos que  nos denigran?

Hace poco vi en TV como una presentadora animaba a una periodista a que tocara los pectorales y muslos de un aspirante a mister España y que ésta obedecía encantada recorriendo la musculatura del muchacho que entre risas escondía su rubor. Cada día, es más frecuente ver como se pide a los hombres que se desnuden en los platós o escuchar,  por bocas de amantes despechadas, como  describen los tamaños de los genitales y otras intimidades de coitos olvidados.

Imagino que a ellos  como a nosotras muchas de estas situaciones les resultarán violentas y tendrán esa sensación, que ha tenido la mujer perennemente, de HOMBRE OBJETO, de florero. No cosifiquemos a los hombres, los objetos son otras cosas.

 

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