Una academia de Huesca ha formado a German, la primera persona en España, y probablemente en el mundo, que ha logrado el título de piloto para el manejo de RPA –aviones tripulados por control remoto- o drones destinados a realizar tareas de vigilancia.

La academia se llama Escuadrone y puso toda la disponibilidad para que él pudiera obtener su título de piloto de dronesla noticia abre una puerta profesional para el colectivo de discapcitado que podrían tener en este campo de actuación una gran proyección laboral. “Un camino difícil, pero el equipo de formación fue en todo momento de la mano conmigo para solventar los obstáculos burocráticos y sociales por mi discapacidad”, recuerda Germán.

“Lo más difícil para mí fue el control médico, pues al ser el primer discapacitado dentro del mundo de las RPA me sentía extraño, como un prototipo”, añade. Sin embargo, para el nuevo piloto de RPA la parte más complicada está siendo una vez que ha terminado la formación, pues ahora debe esperar por la certificación médica de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) que, según indica Germán, “no esperaba (la AESA) en ningún momento que un discapacitado se planteará la idea de obtener el título de piloto de drones”.

Para Germán, disponer del título definitivamente no es sólo la culminación de su objetivo, sino una puerta abierta a grandes posibilidades laborales. Y en este sentido, el portavoz de Escuadrone, Álvaro Reina, explica que es la primera persona en el mundo que teniendo una discapacidad física, que le impide caminar, obtiene el certificado de piloto de RPA, “lo que supone una posibilidad de trabajo y de formación importantísima para este colectivo, toda vez que la AESA modifique las condiciones de certificación y las adapte a estas circunstancias”.

Por su parte, Elena Orero, la presidenta del Real Aeroclub de Zaragoza (E-ATO-14) –la entidad examinadora en Escuadrone-, asegura que “esperamos que Germán pueda obtener en breve el certificado clase 2 que se exige para pilotos privados, teniendo en cuenta que, desde mi punto de vista, las
exigencias físicas para pilotar un dron son diferentes a las necesarias para pilotar una avioneta. Adecuando la normativa a la realidad de las personas con discapacidad se conseguiría abrir un nuevo marco laboral para este colectivo.