Un artículo del semanario británico del pasado 22 de noviembre analizaba la situación económica y política de España en 2010 y de cara a 2011. Y The Economist sostenía que, dada la mala imagen y el descrédito que mostraban las encuestas tanto de Zapatero, como del lider de la oposición Mariano Rajoy, los españoles podrían terminar dando el gobierno central en 2012 al primer partido que “ofreciera una cara nueva”.

Zapatero y Rajoy

El analisis, que firmaba Giles Tremlett, corresponsal de The Economist y The Guardian, hablaba de como los españoles buscaban a un “Señor que arregle las cosas” y concluía: “las encuestas muestran que el señor Zapatero es cada vez más un lastre pa los socialistas. Una forma espectacular de cambiar la suerte de su partido podría ser anunciar que él no se presentará a las elecciones de 2012. Con el líder del Partido Popular de la oposición, Mariano Rajoy, también dando una mala valoración personal en las encuestas, el partido que presente una cara nueva a los votantes podría cosechar su gratitud”.

The Economist titulaba el texto “Más dolor, poca ganancia” y repasaba los problemas de la economía española en 2010 comparándola con el caso de Japón en los 90. Aseguraba que “la novena economía mundial en 2009 será pronto la duodécima, adelantada por Rusia, India y Canada. Las recientes reformas son un cambio en la buena dirección, pero no suficientes para impedir que España se quede atrás”.

De cara a 2011 vaticinaba que la historia política del año serán “los intentos del gobierno en minoría para atajar la humillación electoral cuando los españoles vayan a las urnas en el primer semestre de 2012″. Aunque el semanario también mencionaba otro factor: “Si el señor Zapatero puede conseguir ETA se encamine a un fin permanente de la violencia, entonces puede obtener algunos votantes más“.