Ariana Huffington fundó su medio con 53 años

Las personas de mediana edad o incluso mayores deben animarse a crear empresas. Es la tesis que defiende un artículo en el prestigioso semanario financiero. Trazando un paralelismo con el rock creen que “la edad no es una barrera para el éxito” y anima a romper el mito de que hoy ser emprendedor es cosa de jóvenes. Lo hacen con ejemplos concretos de éxito y estudios. (Foto: Flickr/Thekenyeung)

The Economist asegura: “Es el momento de hacer en el mundo empresarial lo que los viejos rockero han hecho para la música pop: reventar el mito de que es un monopolio de los jóvenes. Esta idea ha sido reforzada por el último boom tecnológico: Facebook, Google y Groupon fueron fundadas por personas de 20 años o adolescentes. Mark Zuckerberg, de 27 años, pronto será capaz de contar sus años en la tierra en miles de millones de dólares. Y la tendencia no se limita a la tecnología: Michael Reger fundó una de las compañías energéticas de América más innovadoras, Petróleo y Gas del Norte, con 30 años.”

El texto sostiene que “el auge de emprendedores infantiles está produciendo una ola de discriminación por edad, especialmente entre las empresas de capital riesgo. ¿Por qué financiar a alguien de 40 años de edad (con una familia y una hipoteca), cuando puedes apoyar a un veinteañero que trabajara todo el día por una miseria y que podría ser el próximo Zuckerberg? Pero no es difícil pensar en ejemplos contrarios: Mark Pincus tenía 41 años cuando fundó Zynga y Arianna Huffington, 55, cuando se creó el Huffington Post”.

De hecho el semanario apunta que recientes estudios respaldan la idea de que la edad puede ser de hecho una ventaja emprendedora. Un estudio de la Singularity University de California sobre 500 empresas de alta tecnología e ingeniería de EEUU que facturan más de un millon de dólares reveló que la edad media de los fundadores de empresas de éxito era 39 años. Y que hay más del doble de emprendedores exitosos de más de 50 años que de menos de 25. La Kauffamn Foundation descubrió estudiando empresas creadas entre 1996 y 2007 que el mayor ratio de actividad emprendedora era entre gente de 55 a 64 años y el menor entre la generación de 20 a 34.

The Economist apunta que “la experiencia puede no ser nada si no está ligada a a una creatividad rompe-moldes. Pero hay un montón de personas mayores que han sido capaces de romper moldes. Ray Kroc tenía más de 50 años cuando comenzó a construir el sistema de franquicias de McDonald´s y el Coronel Harland Sanders, 60 años cuando empezó la cadena Kentucky Fried Chicken. Y Steve Jobs fue igual de creativo en su segunda etapa en Apple, desde 1995 hasta 2011, que en la primera.”

El artículo resalta que no se trata de menospreciar el fenómeno de los emprendedores juveniles, sino de entender que el hecho de que las barreras que antes desalentaban a los jóvenes se han derrumbado no significa que ahora se hayan levantado contra quiene tienen canas: “Lo cierto es que la creación de negocios de rápido crecimiento ahora está abierta a cualquiera independientemente de su edad”.

Y se apunta que un mayor emprendimiento entre la gente de mediana y tercera edad puede además ayudar a dos de las mayores preocupaciones sociales de Occidente: “que el envejecimiento de la población, inevitablemente, producirá debilidad económica y que a las personas mayores les esperan tiempos difíciles al ser despedidas por las empresas en nombre de la eficiencia y recortar los estados las pensiones.”

Reportaje sobre Mark Pincus, de Zynga
(Foto: Flickr/Jaairo)

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