El semanario británico publica un analisis de las elecciones andaluzas y asturianas constatando que se ha pinchado “la burbuja de euforia” del PP. Creen que los resultados sugieren un mayor escepticismo de los españoles sobre la capacidad de sus gobernantes para ayudar a la economía. Pero subrayan que ahora Rajoy puede “puede dejar de pensar en ganar votos y concentrarse en el duro trabajo que tiene por delante.”

Mariano Rajoy
(Foto: Flickr/Partido Popular)

The Economist explica: “Tan sólo ha durado cuatro meses, pero la burbuja de euforia del Partido Popular pinchó justo anoche. La marea azul del PP que se extendió por toda España en las elecciones parlamentarias de noviembre, dando a Mariano Rajoy, el líder del PP y a su partido de centro-derecha una gran mayoría parlamentaria, se estrelló contra la roca de izquierdas que es la región sur de Andalucía.”

Subrayan que “hay ser cauteloso en extraer conclusiones nacionales de las elecciones regionales en España. Sin embargo, la disminución en la votación del PP con respecto a las elecciones generales de noviembre fue notable. Entonces obtuvo el 46% de los votos de Andalucía. El 25M se había reducido al 41%.” Y creen que la reducción de 10 puntos en la participación: “sugiere un creciente escepticismo entre los españoles sobre la capacidad de sus políticos para resolver una economía que está cayendo en la recesión y ha producido una tasa de desempleo del 23% (31% en Andalucía).”

El semanario también resalta: “Las elecciones fueron un decepcionante inicio de lo que será una semana difícil para el señor Rajoy. El jueves una huelga general. El viernes, el gobierno debe aprobar unos duros presupuestos. La buena noticia es que el señor Rajoy, que retrasó la publicación de los presupuestos con el fin de aumentar sus posibilidades de tomar Andalucía, ahora puede dejar de pensar en ganar votos y concentrarse en el duro trabajo que tiene por delante.”

[Leer el artículo completo en The Economist]

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