El semanario británico analiza el mercado de trabajo español y la reforma presentada por el gobierno. Se muestran bastante cautos al evaluar el impacto que podría tener. Aunque de The Economist sí apunta que ofrece una “herramienta para la devaluación interna” y que al difuminar la división entre los empleados con contratos blindados y los temporales “podría hacer que más gente tenga empleo estable”.

Soraya Saezn de Santamaría y Fátima Bañez

The Economist resalta que “esta tercera reforma en dos años es un cajón de sastre de diversas medidas. Entre ellas, cambios que dan a una España golpeada por la recesión, una herramienta para la supervivencia dentro del euro: la devaluación interna. `El salario medio va a bajar. Eso mejorará la competitividad y las posibilidades de exportación, y eventualmente se crearían más puestos de trabajo ´, dice José Ramón Pin, del IESE.”

El texto añade “al recortar los trámites, la nueva ley hace que sea más fácil y barato despedir a los trabajadores. España ha perdido 2,9 millones de puestos de trabajo en cuatro años, casi 300.000 de ellos en el último trimestre. Algunos calculan que otros 400.000 empleos más pueden desparecer este año, dejando el paro en el 25%.  Despedir a los trabajadores ha sido durante mucho tiempo la forma preferida por los empresarios para reducir los costos.”

El semanario concluye: “Las leyes laborales de España, que se remontan a la época de Franco, han condenado a la mitad de los trabajadores al paro o a empleos temporales, mientras que el resto disfruta de contratos blindados y enormes pagas por despido. La nueva ley difumina esta división entre incluidos/excluidos y por lo tanto podría hacer que más personas tuvieran empleo estable.”