El Gobierno de Estados Unidos ha puesto en marcha un proyecto que pretende obligar a todas las ONGs que reciben sus fondos, a facilitar los datos particulares de los colaboradores en los proyectos humanitarios.

Los promotores insisten en que el llamado “Sistema de Control de Colaboradores” (Partner Vetting System-PVS) -en vigor el 27 de agosto- pretende evitar que fondos norteamericanos de la USAID (Agencia para el Desarrollo Internacional) terminen en manos de individuos u organizaciones vinculadas al terrorismo.

Las voces en contra no han tardado en alzarse. Samuel A. Worthington, presidente de Interaction, -una alianza de ONG norteamericanas- ha alertado, en una carta, de que esa medida “pondrá en peligro la vida de los ciudadanos estadounidenses que participan en actividades humanitarias en el exterior” pues serán considerados una extensión del espionaje norteamericano. Worthington añade que la medida podría suponer el aumento de los ataques contra sus cooperantes: “dejarnos expuestos -insiste- entra en contradicción con los grandes esfuerzos que hacen ustedes para protegernos en lugares tan complejos”.

Además de estos riesgos para los cooperantes, Worthington considera que el proyecto, podría violar las leyes de privacidad de terceros países y pondría a los miembros de sus organizaciones en riesgo de terminar imputados en los tribunales de justicia por ceder y manejar datos de carácter personal. Por otra parte, señala, no serían pocos los cooperantes y empleados estadounidenses que podrían negarse a ver sus datos personales en una base de datos “que aparentemente va a ser compartida con organismos de la seguridad estadounidense y sus servicios de espionaje”.

OPINI?N RADIOCABLE.COM:

 “…las libertades se nos están esfumando a una velocidad de vértigo. Se nos olvida que conquistarlas costó siglos….

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