el superviviente perfecto
28 de Abril de 2008¿hasta donde llegan nuestros límites? ¿y nuestra facilidad para sobrevivir? Dicen los entendidos que estamos mucho más preparados y somos más capaces para multitud de cosas de lo que creemos. El problema surge cuando tenemos que enfrentarnos a una situación límite para sacar los recursos que llevamos dentro, y aprovecharlos al 100%. Pero, ¿es necesario verse entre la espada y la pared para poner en marcha la magnifica máquina que es el ser humano? parece que nuestra habilidad para adaptarnos y conformarnos juega en nuestra contra a la hora de atrevernos con retos y problemas que nos pondrían seriamente a prueba.
De todos modos, estamos continuamente rodeados de evidencias que muestran el potencial casi ilimitado que atesoramos para lograr sobreponernos a la adversidad y salir triunfantes. De hecho ¿cuantas veces en tu vida has hecho frente a circunstancias que te parecían difíciles o muy difíciles y has salido con bien del empeño?
Cualquier especialista en deportes extremos, aventureros, y gente muy normal sometidos a circunstancias extraordinarias, han dado testimonio a lo largo de la historia de gestas humanas que iban más allá de lo posible según todos los estandares al uso. Y esa es una de las grandezas del ser humano: que no se sabe donde están los límites, pues contínuamente surgen hechos, historias y experiencias que desafían los ya establecidos. Te invito a que te replantees donde están los tuyos, y te des un voto de confianza en cuanto a tus posibilidades, pues al final, casi todo va a depender de un simple, que no sencillo, “si crees que puedes, puedes”.
Y si no, para muestra, un botón:
El superviviente perfecto
por Marcelo Dos Santos
¿Cuál es la capacidad de sobrevivir del ser humano? ¿Cuánto sufrimiento y privaciones puede soportar un hombre antes de sucumbir? ¿Puede la voluntad de salvarse —o acaso el instinto de supervivencia— sobreponerse a una muerte que en cualquier otro ser humano hubiese sido segura e inminente?
Todo ello se estudia intensamente, en especial por parte de las fuerzas armadas de todo el mundo y sus escuelas de supervivencia.
Las conclusiones que se han obtenido indican que aún en las situaciones más letales y comprometidas, un buen entrenamiento, la aplicación del sentido común y una animal, acerada, férrea ansia de vivir pueden convertir a la víctima de un accidente en un superviviente perfecto.
Este fue el caso de David Steeves. Su increíble historia es más sorprendente que cualquier guión de Hollywood.
Y si no, juzguen ustedes mismos.
En 1957, el primer teniente David Steeves tenía 23 años, y se desempeñaba como piloto militar de la Fuerza Aérea norteamericana. El 9 de mayo de ese año, Steeves despegó del aeródromo de la Base Aérea Hamilton en Oakland, California, con destino a su ciudad natal, Selma, Alabama, donde pensaba dejar el avión en la Base Aérea Craig…. (sigue leyendo este articulo)



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