Siempre ha sido considerado uno de los países más europeístas del continente y abanderado de las bondades de la UE, pero en los últimos años parece que pueden haber surgido grietas en esta historia de amor hasta ahora incondicional. Hasta el punto de que en España es donde más ha crecido la opinión desfavorable hacia la UE. Es al menos lo que señala una encuesta de Pew Research Center, que revela un aumento del euroescepticismo entre los españoles de 34 puntos desde 2007 y de 15 en el último año. La visión negativa aún sigue siendo inferior al 50% de la población, pero refleja una tendencia clara. (Foto: Flickr/Englishphotographer)

En el marco del debate en torno al Brexit, Pew Research Center ha elaborado un estudio sobre la visión de la UE y el euroescepticismo en 10 países europeos: Alemania, Francia, Italia, Grecia, Polonia, Hungría, Suecia, Holanda, Reino Unido y España que representan el 80% de la población y economía de la UE. De forma global, la opinión favorable al proyecto europeo aún sigue superando a la negativa: 51% a favor, 47% en contra. Pero en general, en todos los países encuestados ha descendido el apoyo y crecido el malestar en la última década.

Y las dos naciones donde la opinión negativa sobre la UE es mayor son Grecia (71%) y Francia (61%). Y sorprendentemente el tercer país con mayor rechazo es España, con un 49%, más que Reino Unido y Alemania, donde habría un 48%. Polonia está en el bando contrario, ya que es el lugar donde menos rechazo suscita la Unión, con un 22%.

España es además el país donde más ha aumentado el euroescepticismo. En 2007 sólo era del 15%, lo que indica un aumento de 34 puntos en menos de diez años. Las siguientes naciones donde más ha crecido han sido Italia y Francia, pero con 24 y 23 puntos respectivamente.

La encuesta señala además que en el último año el auge del malestar hacia la UE ha sido especialmente alto en España: 15 puntos. Tan sólo en Italia ha sido mayor en este periodo, 16 puntos, aunque su índice general está diez puntos por debajo del español: 39% de rechazo y 58% de apoyo en el país transalpino, frente al 49% en contra y 47% a favor de España.