De los 56 países del globo que producen aceite de oliva, España es con mucha diferencia el que más aporta y en este año, los datos señalan que puede incluso batir su propio récord. En 2016 copó el 44% de la producción mundial, pero en la última cosecha casi quintuplica al siguiente país que es Italia: 1.200.000 toneladas frente a las 243.000 de los transalpinos. Lo que augura que puede incluso aumentar significativamente su cuota de producción a nivel mundial.

(Foto: Flickr/Iloveaceite)

En la campaña 2015/2016, España produjo más de 1.401.600 toneladas de aceite de oliva, lo que equivale al 44% de la producción mundial que fue de 3.159.500 toneladas. Y triplicó a Italia, el segundo mayor productor con 474.600 toneladas, mientras que Grecia, ocupó el tercer puesto con 320.000 toneladas. El año pasado además el número de países que produjo aceite de oliva se elevó hasta 56 en los cinco continentes, con nueve nuevas incorporaciones entre ellos El Salvador, Etiopía, Kuwait, Uzbekistán, Azerbaiyán o Macedonia.

Pero la diferencia puede acrecentarse aún más con la cosecha de la campaña 2016/2017 que ha terminado recientemente y de la que ya se está haciendo balance. Según el Informe Deoleo, que destaca un artículo de Mario Moratalla en Voz Populi, España ha producido 1.200.000 toneladas, casi cinco veces más que el segundo país productor, Italia, que se ha quedado con 243.000 toneladas. A continuación figuran Turquía (177.000), Grecia (170.000 toneladas), Marruecos (110.000), Túnez (100.000) y Portugal (94.000).

Aunque la asignatura pendiente del sector aceitero español, colocar sus marcas en el mercado internacional premium o de alta gama, sigue teniendo avances lentos y se mantiene a mucha distancia de las italianas, especialmente en EEUU. De hecho Italia ya ha comprado aproximadamente 400.000 toneladas de la producción de este año, para envasarlo como propio.