España ocupa el puesto 12º entre los países con mejor índice de “poder blando” del mundo y está en ascenso. El ranking “The Soft Power 30. A Global Ranking of Soft Power” de 2016 que elabora  la agencia británica Portland Communications le da a la capacidad de influencia española un índice global de 63,47 frente al 61,7 que obtuvo el año anterior. Esto le permite escalar dos puestos en la lista.

(Foto: Flickr/Victor)

El proyecto surgió en 2015 como una forma de analizar y evaluar el impacto que tiene el denominado “poder blando” (término con el que se denomina la capacidad para influir a través de medios culturales e ideológicos) de las naciones en el panorama internacional y la política exterior. En contraste con el poder duro, que encarnan la capacidad militar o económica, se valora en este aspecto cómo los países son capaces de construir redes de colaboración y persuadir a otros, así como su capacidad para ser atractivos. Algo así como la diplomacia digital en el siglo XXI.

El poder blando residen según el inventor del concepto Joseph Nye en tres pilares: los valores políticos, la cultura y la política exterior. Por ello el ranking evalúa parámetros como compromiso, gobierno, educación, cultura, emprendimiento y desarrollo digital de cada país.

El ranking está encabezado por EEUU con 77,96 puntos, seguido por Reino Unido (75,97) y Alemania (72,60). A continuación figuran Canadá, Francia, Australia, Japón, Suiza, Suecia y Holanda. España queda al borde del Top 10, justo por detrás de Italia, 63,47 y delante de Dinamarca, 62,57.

En algunos indicadores, España está claramente incluida entre los diez primeros. Así por ejemplo, en cultura  ocupa el sexto puesto, sólo por detrás de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania y Australia. Y figura en el mismo lugar, en cuanto al compromiso, donde únicamente tiene por delante a Francia, Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, y Japón. En cambio, los parámetros en lo que sale peor parada son Empresas y emprendimiento, en el que ocupa el puesto 25, Gobierno, 19, y Educación, 16.

El informe resalta que a pesar de los retos domésticos que está afrontando España en los últimos dos años -los económicos con la lenta recuperación del estallido de la burbuja inmobiliaria o el paro, y los políticos con el bloqueo existente y la falta de gobierno desde las elecciones del 20D-, esto no ha afectado al poder blando del país. Y se destacan sus atractivos en cultura, cocina, creatividad y clima.