Mi empe√Īo es empezar este blog antes del principio. Es decir, antes de que amanezca¬†y la pol√≠tica local ponga el contador a cero. Pronto sabremos c√≥mo se ha condenado la corrupci√≥n urban√≠stica, el saqueo municipal o la vivienda por las nubes. Sabremos tambi√©n si la prepotencia pol√≠tica tiene precio.

Yo voto en Madrid y esta ma√Īana repet√≠ mi rutina electoral: Votar y pasear desde el centro hasta el sur (a golpe de vinitos y alg√ļn pincho). De camino, memoric√© por √ļltima vez los carteles de los candidatos: Esperanza, Gallard√≥n, Sebasti√°n, In√©s Saban√©s‚?¶ A la altura del Paseo del Prado todo iba bien.

Pocas calles m√°s arriba (camino de Vallecas) he vuelto a mirar desde el cielo de los pol√≠ticos a la acera de las familias. ‚??Imposible que estos j√≥venes, inmigrantes y padres felices tengan algo que ver con Esperanza Aguirre‚??, pens√©. ‚??Ni el tejido de su ropa, la forma de mirar, ni la postura de los hombros tienen nada que ver con ellos‚??. Y uno no puede votar a quien no se parece a s√≠ mismo.

Con la legitimidad que dan las urnas, empezamos otra vez, nos gusten o no los resultados. En mi caso, vuelvo a coger ox√≠geno porque no puedo vivir en una ciudad donde la agenda liberal de los partidos se oponga a la agenda social de las personas. Pase lo que pase, muchas gracias a Radiocable por este espacio. Tengo la sensaci√≥n de que queda mucho por contar‚?¶

Un abrazo a los que votaron
(‚?¶ y a los que no).

Print Friendly, PDF & Email