El último CIS revela que, tras el paro, la mayor preocupación de los españoles es la corrupción, pero con una caída de 16 puntos con respecto a la encuesta anterior. En la red, corresponsales extranjeros, analistas y ciudadanos reflexionan sobre este dato y lo que refleja. Varias opiniones vinculan el descenso con la mejoría económica, lo que confirmaría una tendencia sociológica ya insinuada: los españoles dan al tema mayor importancia cuando hay crisis y malos tiempos. También se analiza el aumento en la preocupación por la inmigración, así cómo las buenas notas recibida por los nuevos alcaldes españoles de izquierdas.

David Roman del Wall Street Journal, “Al mejorar la economía, la preocupación de los españoles por la corrupción baja como una piedra. El tema parece importar sólo en los malos tiempos.”

Hans Kellner, de Deustchlandfunk valora el tuit anterior: “Perfecta observación”.