La pena de cárcel a la que ha sido sentenciada Cassandra Vera por sus chistes en Twitter sobre Carrero Blanco sigue siendo objeto de polémica y es discutida en la red por periodistas, juristas, políticos y ciudadanos. En general se apunta que es inquietante que en la España del siglo XXI, unas bromas, aunque sean de mal gusto, sobre un alto cargo franquista sean consideradas delito. Y se señala que la condena de prisión es desproporcionada. Alguno incluso habla de “ridículo jurídico” y se hacen comparaciones con países como Alemania.