El visto bueno dado por el Consejo de Seguridad Nuclear a la reactivación de la central nuclear de Garoña es analizado en la red por periodistas, políticos, técnicos y ecologistas. En general se señala que más que la reapertura de Garoña en sí misma -que muchos descartan casi por completo-, lo que implica el dictamen es la reactivación de la estrategia nuclear en general y sentar un precedente para la industria que permita alargar la vida de otras centrales. Se resalta además que el CSN se ha saltado su propio criterio de seguridad ya que no ha tenido en cuenta las mejoras antes exigidas, que no han sido llevadas a cabo. La explosión en una central nuclear francesa ha contribuido además al debate y es utilizada como recordatorio del riesgo que implica esta energía.