La revista estadounidense publica un durísimo comentario de Richard Finger sobre las auditorias de la banca española. El artículo se titula “Spain: liar, liar pants on fire” que es una suerte de cántico infantil que se dedica a los mentirosos y cuestiona todas las estimaciones sobre el problema bancario de España. Desde los informes del Banco de España, a la auditoría de Roland Berger, la actuación del gobierno o los datos de Bankia e incluso del Banco Santander.

Sucursal de Bankia
(Foto: Flickr/Bankia)

Forbes dice: “¿Se creen que somos estúpidos? En teoría todo está bien. Hemos recibido la noticia jubilosa de Roland Berger Strategy Consultants hace sólo 48 h. Los bancos españoles necesitan un “máximo” de sólo 78.000 millones y la crisis de financiación habrá terminado. Yo creo que esta estimación se queda corta en 200.000 millones de dólares o así. El punto que se me indigesta y me hace poner en duda la credibilidad de este optimismo es la sospechosa metodología con la que esta evaluación se llevó a cabo. Toda la información estadística provino del Banco de España.”

“Los consultores no examinaron balances bancarios reales. Sin la verificación independiente de los datos recibidos del Banco de España ¿cómo puede un consultor firmar cualquier cosa sin mencionar esta importante advertencia? Mi naturaleza cínica me hace pensar que un pago realmente grande cambió de manos. Se rumorea también que la deuda soberana ni siquiera se tuvo en cuenta en la auditoría” argumenta.

El texto sostiene: “La historia nos dice que este gobierno y muchos bancos en España disimulan, mienten y ocultan, no necesariamente en ese orden. La única vara de medir en la que su registro sigue inmaculado es su consistente capacidad para subestimar sus pérdidas.” Para argumentar su afirmación recoge el caso de Bankia. E incluso siembre dudas sobre el Banco de Santander: “una entidad cuyos activos suponen el 114% del PIB de España  puede ejercer un poder extraordinario. Tal vez no esté por encima de la ley, pero un sistema bancario tan grande tiene la suficiente influencia como para evitar que una legislación incómoda para sus intereses vea la luz algún día.”

El artículo termina apuntando que el deficit y el rescate harán subir la deuda de España por encima del 80%. Esto unido a la recesión y los datos de paro hacen que Forbes vea como única solución “una reforma laboral que dé libertad a los empresarios para contratar y despedir y cambiar las leyes anti competencia que hacen tan incómodo abrir negocios. Hasta que España pueda ofrecer una visión para el crecimiento futuro y encaje sus problemas bancarios con algo de integridad, yo digo “dejemos que se apañen solos”.

[Leer el artículo completo en Forbes]