Desde la fábrica palentina de Aguilar de Campoo hasta las despensas y mesas de desayuno de Argel. Este es el viaje que hacen las galletas Gullón, tras beneficiarse del Tratado de Libre Comercio de la UE con el Norte de África que ha permitido a esta empresa española entrar en este mercados tradicionalmente proteccionista. Las exportaciones empezaron en 2011 y el pasado año alcanzaron una facturación de 2,2 millones de euros.

(Foto: Flickr/Lovebery)

Gullón, que es una de las pocas galleteras tradicionales que sigue siendo de capital español y no pasado a manos de multinacionales, lleva años apostando por la internacionalización. Sus productos se venden en más de un centenar de países y en 2015 las ventas exteriores supusieron el 37% de su facturación, que alcanzó los 312 millones de euros.

Y desde 2011, uno de los mercados más llamativos de la empresa y en el que más éxito está obteniendo es Argelia. Para desembarcar allí, Galletas Gullón aprovechó la supresión de aranceles que conlleva el Tratado de Libre Comercio de la UE con el Norte de África y además ha adaptado sus productos a los gustos y hábitos de consumo de la población argelina, mayoritariamente musulmana. Y los números indican que su estrategia ha sido acertada.

En 2011 facturó 1,1 millones de euros, con un crecimiento promedio anual del 36% que ha desembocado en una cifra de negocio en 2015 de 2,2 millones. Y sus previsiones son que seguirá creciendo en Argelia en los próximos años.