El diario británico destaca en un artículo de Stephen Burgen que el que iba a ser el edificio residencial más alto de Europa está hoy inacabado y en manos del banco malo español. Lo califica de metáfora de la imprudencia bancaria y la locura de los 10 años de bonanza de construcción en España.

El artículo de The Guardian

The Guardian explica: “Iba a ser edificio residencial más alto de Europa, un monumento a los años del boom, cuando la industria de la construcción ayudó a que la economía de España se convirtiera en una de las de más rápido crecimiento en el mundo. Ahora, el bloque de apartamentos In Tempo en Benidorm se ha convertido en una metáfora de la locura de los 10 años de bonanza de construcción que ha llevado al país a quedar de rodillas.”

Añade: “Las torres gemelas de 200 metros de altura y los 269 pisos son ahora responsabilidad del denominado `banco malo´ creado para consolidar los activos tóxicos de las quebradas cajas de ahorros del país. La Sociedad de Gestión de Activos de la Restructuración Bancaria (Sareb), asumió los 54 millones de euros de deuda relacionados con In Tempo de Caixa Galicia, la entidad que financió los apartamentos en 2005. En un síntoma de la imprudencia bancaria convertida en norma, Caixa Galicia dió la promotora Olga Urbana 93 millones de euros para construir la torre mientras los promotores pusieron unos míseros 3.100 euros de capital inicial.”

El texto detalla: “Benidorm tiene tantas torres que desde el aire se parece más a Hong Kong que al tranquilo pueblo de pescadores que un día fue. A pesar de estos rascacielos, los 47 pisos de In Tempo son visibles desde seis kilómetros de distancia, empequeñeciendo todo en la zona. El edificio debía estar terminado en 2009. Todavía sigue estando acabado sólo en un 94%. Entre los muchos dolores de cabeza a los que se enfrenta Sareb está una larga lista de acreedores y propietarios de los 80 pisos pre-vendidos.

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The Guardian es un diario británico fundado en 1821 y conocido hasta 1959 como The Manchester Guardian. Su editor es Alan Rusbridger y su línea editorial es de centro izquierda. Es propiedad del Guardian Media Group que también edita The Observer que controlaba hasta 2008 The Scott Trust, una fundación sin ánimo de lucro centrada en mantener la independencia del diario. Ahora pertenece al The Scott Trust Limited, una compañía que ya no es una fundación, pero mantiene los mismos preceptos. Fue el diario que destapó el escándalo de las escuchas telefónicas en Reino Unido que provocó el cierre del tabloide News of the world. En marzo de 2012 su circulacion fue de 217.190 ejemplares pero su website es la 2ª más popular entre los medios de Reino Unido, solo por detrás de la del Daily Mail.