El diario británico publica un artículo de su corresponsal Paul Hamilos sobre la respuesta de los principales directores de cine españoles a lo que consideran un  “guerra cultural” del Ejecutivo. Se apunta que en 2014, se ha previsto un recorte del 14% en la financiación del cine y el sector apunta que las motivaciones son “puramente políticas” y buscan destruir la creación de cine.

Gonzalez Macho con el preidente madrileño
(Foto: Flickr/Comunidad Madrid)

The Guardian dice: “El gobierno español está llevando a cabo una venganza contra la industria del cine nacional en un intento de destruir el corazón creativo de un sector que una vez fue vital, según responsables de alto nivel de la industria. Denuncian que se habla de la última ronda en las guerras culturales entre derecha e izquierda.”

Explica: “Las acusaciones llegan en medio de algunos de los más draconianos recortes hechos a la financiación estatal del cine español, que se ha reducido a la mitad en los últimos cuatro años. Los recortes presupuestarios introducidos por el Partido Popular la semana pasada suponen que el fondo nacional de la cinematografía, recibirá solamente 33 millones de euros en 2014, una caída del 14% respecto al año pasado, y apenas para cubrir sus deudas.”

El texto añade: “El presidente de la academia de cine español, Enrique González Macho, dijo: `Esta es una cantidad de dinero ridículamente pequeña, para la que no existe justificación económica. Las motivaciones son puramente políticas´. Reconoció que con la continua recesión de España, los recortes son inevitables pero añadió: `El gobierno tiene miedo de la cultura y del cine, en particular. Están destruyendo la producción de cine. Si esto sigue adelante no quedará ningún cineasta creativo en España´.”

[Leer el articulo completo en The Guardian]

The Guardian es un diario británico fundado en 1821 y conocido hasta 1959 como The Manchester Guardian. Su director es Alan Rusbridger y su línea editorial es de centro izquierda. Es propiedad del Guardian Media Group que también edita The Observer que controlaba hasta 2008 The Scott Trust, una fundación sin ánimo de lucro centrada en mantener la independencia del diario. Ahora pertenece al The Scott Trust Limited, una compañía que ya no es una fundación, pero mantiene los mismos preceptos. Fue el diario que destapó el escándalo de las escuchas telefónicas en Reino Unido que provocó el cierre del tabloide News of the world. En marzo de 2012 su circulacion fue de 217.190 ejemplares pero su website es la 2ª más popular entre los medios de Reino Unido, solo por detrás de la del Daily Mail.