Sergio Cebrian

Sergio Cebrian, responsable del blog X la izquierda, considera que la posibilidad de boicotear los JJOO de Pekin que barajan grandes potencias como Francia es una gran hipocresía. Primero porque la política de China hacia el Tibet viene siendo igual desde hace muchos años. Y segundo porque todos los países occidentales tienen unas estrechas relaciones comerciales con China y mantienen una política mercantil sin ningun tipo de conciencia social que deja al margen los graves incumplimientos de los derechos laborales en este país.

Sergio Cebrian cree que las protestas del Tibet han sido reprimidas con desproporción pero critica que el motivo aducido para el posible boicot sea la defensa de los derechos humanos, cuando la misma Francia tiene una postura completamente diferente en relación a estos asuntos en el conflicto Israel-Palestina o sobre la base de Guantánamo. 

Y sobre todo se declara indignado por el hecho de que el boicot se plantee ahora por el Tibet, mientras todas las potencias del mundo desarrollado mantienen unas estrechas relaciones comerciales con China, que no respetan los derechos sociales. Las grandes empresas e incluso la sociedad mira para otro lado en este tema, con tal de tener bienes y productos baratos…  

Se levanta la voz contra la situación por el Tibet, pero no por incumplimientos igual o más graves que mantienen el negocio y las relaciones comerciales a costa de un gran dumping social.

1 replica a este post
  1. El mercado no entiende de derechos humanos. Los gobiernos occidentales tampoco. Lo mismo ocurre con las energías altenativas el comercio justo o la necesidad de reducir las subvenciones a los agricultores europeos y occidentales, para permitir el despegue de las economías agrarías del tercer mundo. Defender proyectos sociales, sólo le interesa a las empresas; (entiendase también gobiernos,? para mejorar su imagen medíatica, y, en el caso de las empresas como tal, para mejorar su imagen corporativa; y, lo que es más importante, para desgravar a hacienda. ¿A que responsables politícos y empresariales es les importa, francamente la vida de unos centenares de tibetanos, cuando tienen la posibilidad de abrir relaciones comerciales con 1.500 millones de chinos? A quien le importa la economía del hidrogeno cuando puede hacer negocios con la energía nuclear de tercera generación? Me refiero a Sarkozy, claro esta. En resumen: ¿a quien le importa el bienestar y los derechos humanos de las personas cuand o hay tanto dinero en juego? Sencillamente a nadie. Ni tan siquiera a muchos ciudadanos, que votan sólo con el bolsillo. Triste pero cierto.