“Una serie de pequeños incidentes en los últimos meses han conseguido que los españoles vuelvan a reflexionar sobre el legado del dictador Francisco Franco y su capacidad para alimentar extremismos en medio de la profunda crisis económica que atraviesa el país”.

 


(Foto: flickr/González Novo)

 

“Durante el verano, -cuentan Matt Moffett y David Román en su artículo- varios españoles publicaron en las redes sociales fotos portando banderas fascistas o haciendo saludos nazis. En septiembre, un grupo fascista provocó un altercado en Madrid en el centro cultural de Cataluña, una región que reprimida por Franco y que es ahora  hogar de un creciente movimiento que busca la independencia política de España”.

“Una semana más tarde un juez argentino solicitó la detención de algunos de los oficiales de seguridad de la etapa franquista, acusados de supuestos crímenes contra la humanidad. Una decisión que resaltó el marcado contraste con la actitud pasiva del propio poder judicia de España, que ha dejado impunes los abusos del régimen de Franco en interés -dicen- de preservar la transición pacífica a la democracia”.

“Ahora, algunos españoles temen que la falta de decisión de España para enfrentarse a este pasado autoritario en lo que se ha denominado como “Pacto de Olvido” -haya dejado la puerta abierta a la aparición del extremismo en una nueva generación devastada por años de crisis económica y con un 50% de desempleo entre los jóvenes”.

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