Un estudio realizado por científicos españoles, rusos e italianos identifica nuevas zonas donde potencialmente podrían generarse movimientos sísmicos en la Península Ibérica. Aunque hasta ahora esos lugares no han registrado actividad, en algunos podrían darse terremotos de una magnitud mayor de 5. En concreto se mencionan puntos en la Cordillera Cantábrica, el extremo occidental de las Cordilleras Béticas y el norte de Valencia.

El mapa de terremotos

La investigación ha sido publicada en la revista Rendiconti Lincei. Confirma las zonas sísmicas españolas conocidas, es decir la periferia de la Península, sobre todo sudeste y los Pirineos. Pero además añade otras regiones susceptibles de producir seísmos moderados de más de 5 grados en la escala Richter -que es el nivel a partir del cual se considera que estos movimientos pueden provocar destrozos-.

Los responsables del estudio puntualizan que esto no quiere decir que esas zonas vayan a sufrir un terremoto, pero alertan de que son “fuentes potenciales” en donde hay instalaciones nucleares, hidrológicas y grandes núcleos de población.  El centro de España en cambio queda “a salvo” de terremotos al no haberse hallado ningun nodo.

Para identificar estos puntos han colaborado científicos de la Academia Rusa de Ciencias, del Centro Internacional de Física Teórica y la Universidad de Trieste (Italia) y del CSIC. Han usado el método de zonificación morfoestructural que utiliza información topográfica, geológica y geofísica, junto con imágenes de satélite, para identificar los nodos o puntos de intersección de líneas morfoestructurales.

Según los registros oficiales, desde el año 1048, España ha sufrido un total de 26 terremotos importantes. El último tuvo lugar en el Cabo de San Vicente, Huelva, el 28 de febrero de 1969. Tuvo 7,8 grados de intensidad y destruyó 22 casas. Desde entonces ha habido otros muchos seísmos, pero moderados. En Internet puede encontrarse información de los terremotos producidos en España y el mundo en los últimos 10 días.

El ultimo de moderada intensidad que ha vivido la Península Ibérica fue el pasado 12 de abril. El epicentro fue la localidad granadina de Durcal y alcanzó una magnitud de 6,2 grados.

 

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