El vicepresidente del Circulo de Corresponsales Extranjeros que escribe para el Frankfurter Rundschau cree que se le pide siempre mucho a la Unión Europea y es una virtud, no un defecto que no tenga una única voz y un liderazgo personalizado. El lunes The Times publicaba un editorial en el que analizaba el pasado Consejo Europeo y consideraba que los líderes europeos estaban desaparecidos y no se comunicaban. Martin Dahms en cambio cree que mas que un líder se necesita una buena comunicación entre los distintos presidentes europeos y que ésta existe y funciona.

Martin Dahms

El corresponsal aleman vió, de hecho, con cierta preocupación el semestre de presidencia francesa, cuando Sarkozy pareció querer convertirse en el líder europeo por excelencia. “¿Pero que autoridad democrática tiene él para hablar en nombre de todos?” se pregunta Dahms.

En cambio considera que ahora existe una comunicación fluída entre Sarkozy, Merkel y Brown, los considerados tres grandes líderes europeos, por ejemplo con respecto a lo que hay que hacer en esta situación de crisis económica. Y cita como muestra la forma en la que convencieron a la canciller alemana para aprobar un paquete de ayudas, al que en principio era reacia.

“Yo veo más problema en tanto exigir y pedir liderazgo. Al final lo vamos a echar en falta y parece que algo no funciona. Cuando en el fondo, funciona bastante bien, sin que haya una voz que destaque. […] A veces cuando alguien habla de falta de liderazgo, habla más bien de que las cosas no se estan haciendo como él quiere”.

En cuanto al papel que esta jugando Zapatero, Martin Dahms considera que el propio presidente español tiene la percepción de que está participando más de lleno en la UE que en sus primera legislatura. Y asegura: “A mi me gusta que Zapatero no abra siempre la boca para hablar en voz muy alta. En eso se parece a Merkel. Son dos políticos que prefieren la segunda linea. No son tan personalistas”.

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