El diario galo destaca en una crónica de Philippe Jacqué y Sandrine Morel cómo tras una década de favorecer las fábricas en Europa central, ahora las grandes marcas automovilísticas están privilegiando la Península Ibérica. Recogen la decisión de Ford de trasladar su producción de Bélgica a Valencia y apuntan que se debe a que la crisis ha hecho que los sindicatos rebajen sus pretensiones.

Unos Ford S-Max en Valencia
(Foto: Flickr/Ford in Europe)

Le Monde señala: “Mano de obra más barata y más flexible, proveedores muy presentes… La industria automovilística española ha vuelto al primer plano. Desde mediados de la década de los años 2000. los fabricantes generales de automóviles había preverido los países de Europa Central. Hoy prefieren sacrificar sus filiales históricas en Europa del Norte y privilegiar la Península Ibérica.”

El texto resalta: “en 2011, las 17 fábricas con las que cuenta España produjeron 2,3 millones de unidades. El país es el segundo productor automovilístico europeo, por detrás de Alemania pero justamente antes que Francia.”

Y se achaca a que: “Los fabricantes se encuentran ante una postura de fuerza. Con un cuarto de la población activa en paro en España, la presión sindical se ha vuelto `realista´. Los sindicatos han rebajado sus pretensiones salariales y tiene un único objetivo: evitar el éxodo de los fabricantes.”

[Leer el artículo completo en Le Monde (pago)]

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