Los intentos del Banco Popular por evitar el rescate que recomienda la auditoria de Oliver Wyman son analizados por diversos medios financieros internacionales. Aseguran que la entidad ha perdido su “halo de eficiencia” y hay algunas críticas a la gestión de su cúpula directiva. Pero subrayan que el Popular “lucha con todas sus fuerzas” para no tener que recurrir a la ayuda.

Sucursal del Banco Popular
(Foto: Flickr/AngelRon)

Financial Times asegura que el halo de banco transparente y eficiente se ha eclipsado. En su Lex Column dicen: “Hace tiempo que se venía pensando que Banco Popular era un banco español conservador, transparente y eficiente. Pero ese halo desapareció la semana pasada cuando se supo por las pruebas de estrés que, bajo condiciones extremas, la sexta entidad crediticia de España por activos necesitaría 3.200 millones de euros de capital extra. Sólo una limpieza podría restablecer la credibilidad del Popular.

Si funciona el plan del Popular, podría volver a convertirse en el niño pródigo de España. Pero este ??si? es grande para los inversores de ahora, cuyos valores han perdido un 55% este año, y para los nuevos. Y el banco tampoco sería popular entre los contribuyentes si fracasa su último plan.”

Financial Times Deutschland ve desapego de la realidad en la cúpula del Popular. Sostiene que “los bancos españoles se inhabilitan ellos mismos.  Para todo comité ejecutivo tiene que ser difícil demostrar, de modo tan llamativo como lo hizo ayer la cúpula directiva del Banco Popular, que ella misma es prescindible. Cuesta creer que, en tan solo unas semanas, un par de tipejos de una consultora (n.t.: Oliver Wyman) hayan sido capaces de reconocer mejor la situación y las perspectivas del banco que su propio comité ejecutivo. En efecto, algunas operaciones del mismo denotan un desapego de la realidad.”

The Wall Street Journal destaca el plan de la entidad que está pagando por ser demasiado agresiva. El artículo de Ilan Brat y Christopher Bjork recoge: “El español Banco Popular SA anunció una batería de medidas para sanear sus hojas de balance, y su plan de vender hasta 2.500 millones de euros en nuevas acciones a fin de evitar tener que recurrir a la ayuda de la UE. El Popular está pagando un precio muy alto por haber sido demasiado agresivo con los prtéstamos para viviendas durante la burbuja inmobiliaria en España.”

Frankfurter Allgemeine Zeitung habla de la reacción del Popular. Su analisis dice: “La presión sobre los bancos españoles para que amplíen su cuota de capital está surtiendo efecto: El Banco Popular ha reaccionado a la prueba de estrés realizada por los auditores de Oliver Wyman. Ahora los inversores esperan con expectación los detalles que se darán a conocer el viernes sobre la fundación de un ??banco malo? en España. Pero para encontrar inversores privados que compren participaciones de ese banco las condiciones con las que se trasladen las posiciones patrimoniales de los bancos españoles al ??banco malo? deberán ser realistas.”

Les Echos resalta que el Banco Popular lucha con todas sus fuerzas para evitar el rescate. La crónica de Jessica Berthereau explica: “El sexto banco español por activos, el Banco Popular, anunció un aumento de capital antes de mediados de noviembre para cubrir sus necesidades de fondos propios estimados en 3.200 millones de euros. El Banco vive seguramente uno de los momentos más difíciles de su historia. Señalado con el dedo por los `stress tests´ de Oliver Wyman, que muestran la necesidad de fondos propios por 3.200 millones, Banco Popular lucha con todas sus fuerzas para no verse obligado a recibir la ayuda pública”.

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