La radio de EEUU y el diario francés publican sendos perfiles del fundador de Zara, coincidiendo con la presentación de resultados de la compañía para 2013, que ha vuelto a incrementar su beneficio en un 22%. Ambos destacan que Amancio Ortega construyó su imperio y la mayor empresa de moda del mundo desde el anonimato y con dos pilares: tener la producción cerca para poder ser rápidos en los cambios y adaptarse siempre al cliente.

Amancio Ortega

NRP destaca que él viste camisas sencillas, pero ha definido el concepto de “moda rápida”. El artículo de Lauren Frayer dice: “Es el hombre más rico del que nunca has oído hablar: Amancio Ortega, fundador de la cadena de ropa española Zara. Es un notorio solitario que se rumorea que suele vestir el mismo tipo de camisa sencilla cada día, pero cuyo imperio, Zara, ha llegado a definir el concepto de moda rápida. Y ahora le ha quitado el tercer puesto a Warren Buffett en la lista de multimillonarios de Forbes.

El cuento de cómo Ortega pasó de la pobreza a la riqueza es un reflejo del rápido crecimiento del sur de Europa en los últimos 30 años. Pero la diferencia en esta historia es que Zara no muestra signos de estrellarse. Ortega construyó la mayor compañía mundial de moda en la esquina, lluviosa y empobrecida del noroeste de España -Galicia- donde este hombre de 76 años de edad, ha vivido desde que era un niño.

Ortega fue a trabajar en, Gala, una tienda local de camisas a los 14 años para ayudar a a su familia. Alli aun cosen las camisas en la planta de arriba de donde las venden. Ese es un modelo que Ortega se llevó con él cuando abrió su primera tienda de Zara a dos manzanas de Gala en 1975. Y a medida que la compañía creció, mantuvo la producción cerca de casa -en España y Portugal- en un momento en que otras cadenas se movían las fábricas a Asia en busca de mano de obra barata. Cada una de las prendas pasa por España. Y más de la mitad de la producción se hace localmente. Esto permite a Zara ser rápida: 15 días desde el diseño hasta estar en la estantería -en comparación con el estándar de la industria de seis meses”.

Les Echos habla de un autodidacta convertido en dueño de un imperio textil en el que nunca se pone el sol. La crónica de Jessica Berthereau dice: “Hasta el 15 de septiembre de 1999, su rostro era desconocido para el público en general. Incluso se dudaba de su existencia. Pero ese día, al fin aparece en la séptima página del primer informe anual de Inditex, la empresa matriz de Zara: Amancio Ortega Gaona, fundador de la famosa marca española sale del anonimato. Es fácil imaginar lo difícil que debió ser convencerlo para ser capturado por una lente. Pero la causa era la única que podía hacerle ceder: su amada compañía. Un grupo que prepara la salida a Bolsa no podía continuar teniendo un líder fantasma.

Esta entrada en la Bolsa de Madrid, completada el 23 de mayo de 2001, ha cambiado radicalmente la vida de Amancio Ortega. Le ha hecho inmensamente rico, pero el precio ha sido alto para alguien tan celoso de su intimidad y la privacidad. Finalmente identificado el objetivo, los paparazzi empezaron la caza y `Ortega´, como le llaman sus empleados, tuvo que afrontar el hecho de que nunca volvería a ser una persona como cualquier otra.

La trayectoria de Amancio Ortega lo tiene todo de apasionante. Una `historia de éxito´ digna de un guión de Hollywood. El hijo de un ferroviario convertido en primera fortuna europea. La de un adolescente sin formación que se convirtió en el diseñador visionario de la `fast fashion´ (moda rápida) -renovación perpetua de colecciones basadas en tendencias con una extrema rapidez de fabricación. Es la de un autodidacta convertido en dueño de un imperio textil en el que nunca se pone el sol -Inditex cuenta con cerca de 6.000 tiendas en casi 90 países-.”