El diario estadounidense y su versión global International Herald Tribune analizan en un artículo el perfil y trayectoria de Mariano Rajoy. Para el New York Times, el nuevo presidente español  es un veterano de la política, con mucha paciencia y escasa inclinación a ser el centro de atención, pero con gran determinación y rigor. Aunque también apuntan que no habla el inglés y tiene una limitada experiencia internacional.

Mariano Rajoy en el Congreso
(Foto: Flickr/Partido Popular)

El artículo que firma el corresponsal Raphael Minder destaca como “Mariano Rajoy está acostumbrado esperar fuera del terreno de juego”. Explican como desde su victoria, ha “mostrado su escasa inclinación a aprovecharse de ser el centro de atención. Ha evitado conceder entrevistas y rechazó desvelar su gabinete ministerial antes de que tenga lugar su comparecencia formal ante el Rey Juan Carlos el próximo miércoles.”

“La paciencia es una cualidad que el señor Rajoy ha estado perfeccionando desde 2003, cuando José María Aznar, anterior primer ministro conservador de España, le eligió a dedo como su sucesor. Aunque en vez de eso, el señor Zapatero mantuvo al señor Rajoy fuera del puesto, derrotándolo en las elecciones de 2004 y 2008.” recuerdan.

El New York Times sin embargo considera que en estas semanas “ha enturbiado en lugar de clarificar algunas de sus anteriores declaraciones políticas, especialmente en lo que se refiere a la velocidad a la que las endeudadas autonomías españolas tendrán que sanear sus finanzas. El acuerdo al que se llegó en Bruselas contribuyó poco a recuperar la confianza de los inversores y a mitigar la presión de los costes de la deuda española y de otras atribuladas economías de la eurozona.”

“Todas las miradas están puestas en Rajoy y en España para ver qué medicinas puede recetar para cumplir la promesa realizada en la noche de su victoria electoral de que ??España dejará de ser un problema y en lugar de ello formará parte de la solución?? para la crisis de la deuda del euro” advierten.

El diario también cita la opinión de Fernando Fernández, profesor de IE Business School:”La gran diferencia entre Rajoy y Zapatero es que Rajoy siente la necesidad de ser respetado y no querido. ?l no es ni creativo ni muy carismático, pero tiene una gran determinación y rigor cuando se trata de aplicar decisiones, independientemente de su impopularidad.”

El NY Times también hace notar como: “En contraste con el año 2004, en el que accedió al poder un Zapatero sin experiencia, España ahora será liderada por un veterano que se sentó en el Parlamento durante tres décadas y que ostenta un récord de trayectoria ministerial. Por otra parte, Rajoy también llega al más alto de los trabajos sin dominar el inglés y con una limitada experiencia internacional, cuando la viabilidad financiera de España podría girar sobre las decisiones de la UE adoptadas en Bruselas o Frankfurt más que en Madrid.”