Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que evaluar la apertura a la Inversión Extranjera Directa (IED) de los países situa a España entre los diez con una economía más abierta. En concreto la sitúa en el puesto nº 6 entre los estados miembro.

Logos de la OCDE
(Foto: Flickr/OECD)

El dossier lleva por título “OECD??s FDI Restrictiveness Index: 2010 Update“y mide la apertura a la inversión extranjera de los países miembros, así como de las principales economías emergentes. En total analizan 44 estados y España queda situada en 7º lugar en el ranking general y en 6º entre los países de la OCDE.

El informe analiza las barreras a la inversión extranjera directa a través de 4 grandes indicadores: restricciones a la participación en el capital, la necesidad de obtener o no el visto bueno administrativo para realizar la inversión, trabas al personal extranjero u otras restricciones. Estos cuatro indicadores se estudian en 22 sectores de la economía de cada país.

España presenta la máxima puntuación en tres de estos indicadores y sólo presenta restricciones a la IED en el capitulo de participación en el capital. Esto es debido a las limitaciones en los sectores de transporte, medios de comunicación y servicios de negocio (consultoría, auditoría,..) y en menor medida, en los servicios financieros (banca, seguros y otros).

El estudio revela que son los países pertenecientes a la OCDE los que presentan mayor apertura a la inversión. El primer puesto del ranking lo ocupa Luxemburgo, seguido de Países Bajos, Portugal, Rumanía, Eslovenia, Bélgica y España. Mientras que los que establecen mayores barreras a la IED son algunos de los principales mercados emergentes como China, Rusia, Arabia Saudí, Indonesia y México.