El PIB de España en 2017 superará al de Italia por primera vez en la historia y la diferencia entre los dos países se irá ampliando en la próxima década. Es la previsión que hace la consultora ligada a la facultad de Económicas de la Universidad de Oxford, que señala que tras años de “sufrir problemas económicos” ambos países, la situación ha cambiado para España, “tradicionalmente el más pobre de los dos” que ahora sobrepasa en Italia en “casi todos los indicadores económicos”.

Lo atribuye a las reformas, a la mejoría de la productividad española y sobre todo al saneamiento del sistema financiero de 2012. Y apunta que la estabilidad política, que ahora tiene España y que podría perder Italia si gana el “no” en el referéndum del domingo como anuncian las encuestas, puede ser otro punto de inflexión y ya está teniendo impacto en los bonos.

Oxford Economics resumía en un tuit su análisis: “España ha sobrepasado a Italia en casi todos los indicadores económicos y esperamos que la brecha se amplíe aún más en la próxima década”. Y entre estos indicadores, menciona cómo el crecimiento español es mayor, la deuda, menor y los bancos vuelven a prestar liberados de activos tóxicos. En cuanto a los motivos de esta situación, resalta que España se ha vuelto más productiva al contrario que Italia y sobre todo que la reestructuración del sistema bancario llevada a cabo en 2012 ha sido un punto de inflexión.

El análisis señala que el PIB de España superará por primera vez al de Italia en 2017 y que la tasa de crecimiento potencial de la economía española es el doble que la italiana, por lo que la brecha entre ambas crecerá aún más en la próxima década. Y añade un condicionante más: la política. Enfatiza que España tras diez meses de impasse, vuelve a tener gobierno mientras que el referéndum de este 4 de diciembre en Italia siembra incertidumbre, ya que un triunfo del no provocaría otra crisis política. En este sentido, señala que al pronosticar las encuestas un triunfo del No, los inversores ya están dando la espalda a los bonos italianos, llevando al diferencial con los de España a su mayor margen en cuatro años.