Un artículo del diario británico repasa la situación de la prostitución en España comentando la apertura del mayor burdel de Europa en un país donde este aspecto “sin exagerar es tan popular (y socialmente aceptado) que un estudio de la ONU revela que el 39% de los hombres españoles admiten haber usado los servicios de una prostituta al menos una vez”.

El texto de The Independent está firmado por Alasdair Fotheringham y empieza comentando que “la economía española ha podido estar peligrosamente cerca del colapso esta semana, pero al menos hay un área -la prostitución- a la que parece que le va muy bien”. Y se hacen eco de los casos de dos burdeles de éxito el de Don José en Granada, que incluso se anuncia en la radio local, y del recientmente abierto Club Paradise, considerado el mayor prostíbulo de Europa.

Explican que los datos de la ONU o de encuestas del Ministerio de Sanidad reflejan que más del 30% de los varones españoles ha recurrido a la prostitución al menos una vez, “una cifra mucho más alta que el 14% de la liberal Holanda o la de Gran Bretaña, donde se se estima que oscila entre el 5 y el 10%. Y eso sólo son los hombres dispuestos a admitirlo.”

El diario intenta explicar las causas de esta “popularidad” y lo vinculan con la represión sexual y personal de la dictadura: “históricamente ha sido siempre visto como una expresión de la libertad individual, primero como una válvula de escape en un medio ambiente puritano centrado en la familia de los años de Franco (cuando la prostitución se ignoraba en silencio), y luego se consolida tras la muerte del dictador… Incluso a finales de los 80, para los jóvenes de provincias españolas, dormir con una prostituta no era algo que se hacía para perder la virginidad, sino que lo veían como algo moderno.”

El artículo también toca aspectos como los anuncios por palabras: “la resaca más curiosa de la revolución sexual es que, incluso hoy en día, la mayoría de los periódicos más “serios” llevan anuncios de prostitutas. En la edición de Madrid de un importante diario nacional, el 75 o el 80% de los pequeños anuncios son para las prostitutas, que ofrecen todo tipo de servicios con precios desde 20 a 200 euros. Los planes para eliminar los llamados “anuncios de contactos” parecen estar en una especie de retención permanente, en parte por la precaria situación económica de los medios impresos en España.”

Y se da voz a la ONG “Proyecto Esperanza” que considera que hay una “clara falta de conciencia” sobre el problema del tráfico humano que en muchas ocasiones se oculta detrás de esta “actividad legal” en España. Denuncian además que la legislación española deja a las víctimas indefensas y a los traficantes condenados muchas veces a las penas más reducidas.