BLOG

Fernando Berlín, el autor de este blog, es director de radiocable.com y participa en diversos medios de comunicación españoles.¿Quien soy?english edition.

Sr. Corbacho, usted se ha equivocado.

Tal y como se sospechaba, la Directiva europea de la Inmigración, conocida como “la Directiva de la vergüenza” ha quedado aprobada hoy en el parlamento europeo.

“Los inmigrantes sin papeles que sean detenidos en suelo europeo podrán pasar hasta 18 meses retenidos en centros de internamiento mientras se tramita su expulsión. Podrán ser detenidos con una mera orden administrativa y una vez expulsados no podrán volver a la UE en cinco años. Los inmigrantes menores de 18 años no acompañados podrán ser repatriados….”

Los países más intolerantes han conseguido imponer su mirada sobre la inmigración y países como el nuestro han aceptado sus tesis sin oponerse. Zapatero habla de inmigración ordenada, y el Ministro Corbacho de “racionalidad”. Los progresistas ya hablan como los conservadores, y sus discursos se vuelven leyes. ¿Que racionalidad hay en esta fórmula de exilio para pobres?

La izquierda, ha perdido otra oportunidad para diseñar un nuevo discurso.

Imagen de previsualización de YouTube

Print Friendly, PDF & Email
3 Replica a este post
  1. Recomiendo encarecidamente la lectura de un articulito escrito por Bertrand Russell en el período de entreguerras. En castellano se ha titulado “Civilización Occidental”. Concluye que uno de los rasgos carácterísticos de la cultura occidental ha sido la intolerancia, a diferencia de culturas propias de oriente. El articulo concluye con las siguientes palabras: “Mucho me temo que Europa, aunque inteligente, siempre ha sido un tanto horripilante, excepto el breve período comprendido entre 1848 y 1914. Ahora, desgraciadamente, los europeos están retornando a su tipo característico.” (traducción de MªElena Rius, en Ed. EDHASA) Sin duda lo escribió en época del auge del nazismo y del comunismo pero qué no opinaría ahora de Europa el gran Russell con los berlusconis y sakorzys y aquellos que más cobardemente aún pues actuan como viles complices sin arriesgarse a defender una postura a favor o en contra (Zapatero, entre otros) están permitiendo este retorno a la intolerancia genuinamente occidental.