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Fernando Berlín, el autor de este blog, es director de radiocable.com y participa en diversos medios de comunicación españoles.¿Quien soy?english edition.

 

Como es muy probable la victoria de Mariano Rajoy en las próximas elecciones, en el PP se habla mucho sobre quienes le acompañarán a La Moncloa. Es tiempo de confección de listas y como sucede en todos los partidos políticos, hay muchas quinielas en las mesas de los restaurantes alrededor del Congreso, para unos cargos y para otros.

Al fin y al cabo un cambio de gobierno supone miles de cargos vacantes. Miles de personas que optarán a una dirección general, a una secretaria de Estado, o a un cargo técnico. Tras las elecciones, cientos de personas se quedarán en la calle y otras cientos entrarán a formar parte del nuevo gobierno. Sólo el 22-M (autonómicas) se quedaron en la calle 4.000 cargos del PSOE.

“Uf, las listas. Ese es un problema impresionante. No hay nada peor en esta vida que elegir entre personas, por eso yo les recomendaré que procuren no tener que verse en la tesitura de elegir demasiado entre personas”, -ha dicho hoy en la Ser

Así que un cambio de gobierno, además de un cambio político, es una enorme oportunidad laboral para los del propio partido.

Acceder a la cima, ya es más difícil. Son muchos los que se preguntan a quién elegirá Rajoy para ir de Ministro y muchos los que lo desearían. Hay muchos, claro, que se quedarán por el camino a pesar de tener todos los números y muchos que asoman la cabeza estos días para ver si Mariano les tiene presente.

Por ejemplo, en los últimos días se ha especulado mucho con la posibilidad de que Rajoy llame a Gallardón. Hoy se lo han preguntado en la SER y ha contestado que Ana Botella, sería una “magnífica alcaldesa” . Contesta eso, porque si Gallardón acepta acompañarle en el gobierno, Ana Botella heredaría la alcaldía de Madrid.

Según parece, al propio Rajoy -a pesar de sus palabras en la SER- no le gusta mucho la idea pues le coloca en una incómoda situación. Primero porque dentro del partido hay muchas corrientes y no todas quieren seguir vinculadas al pasado, y segundo porque sería mal interpretado que el partido que dice que quiere higienizar la política, tomara como primera decisión que la mujer de Aznar heredase la alcaldía, nada más llegar.

En efecto, Rajoy tendrá que elegir entre contentar a José María Aznar y/o dar gasolina a la oposición y a la ciudadanía. Y no es que sea una decisión difícil, es que son las cosas de ejercer la dirección.