Por Alberto Granados:Cuando uno llega a un país o a una ciudad que no conoce se siente un poco despistado, sobre todo a la hora de comer o cenar y por eso, para todos aquellos que en próximas fechas visiten la Habana les vamos a solucionar, al menos un par de días.

La Habana poco a poco se va poniendo al día gastronómicamente hablando, aunque tienen el handicap del bloqueo que sufren por parte de Estados Unidos y que obviamente repercute en la calidad del producto. No obstante en la Habana están surgiendo propuestas muyinteresantes. Es el caso de los ??Paladares? uno de los pocos negocios particulares que permite el gobierno cubano, y muchos ya se están poniendo de moda entre empresarios, artistas, cantantes, etc? que no dudan en elegirlos a la hora de cenar en un sitio agradable. Es el caso del Paladar de Adela. Me lo había recomendado mi amigo Juan Luis Cano (Gomaespuma) gran conocedor de Cuba y que no se equivocó para nada.

Independientemente de cómo se coma (que se come muy bien) merece la pena visitar este Paladar por poder charlar un ratito con su dueña. Una dulce artista cubana, un encanto de mujer que te recibe con una sonrisa. Y a continuación? ¡La sorpresa! Uno se queda con la boca abierta de pensar que existe esa especie de Oasis en la Habana. Una casa que ha tardado años en reformar y que a uno se le asemeja a un gran jardín botánico. Adela tiene capacidad hasta para 40 personas, aunque es el lugar ideal para acudir con tu pareja.

¿Y que tal se come?

Pues seguro que te va a sorprender porque aunque todos los productos son cubanos la forma de cocinarlos es muy diferente a lo que te puedas encontrar, digamos que están intentando innovar en la cocina tradicional cubana. Normalmente la cena en Adela se compone de unos cuantos platos para picar y luego un segundo más fuerte. Los platos de degustación suelen ser fijos y nos encontramos una tabla con distintos aperitivos entre los que no falta el platano verde frito, también nos sirven unos fritos con malanga (una especie de boniato), yuca o plátano molido con carne.
Para los segundos se puede elegir entre ropa vieja con plátano de fruta (si la pides te sorprenderá la presentación del plato), una brocheta de pavo espectacular (no sólo por la calidad si no también por la cantidad) con piña y con salsa de piña, pasas, vino de Jerez, canela y menta y luego la que nunca puede faltar: la señora langosta.

Si aun así tienes hambre (te aseguro que si te pides la brocheta no lo vas a tener) puedes encontrar helados caseros o flan. Por cierto, en esta casa las flores son imprescindibles y las encontrarás hasta en los platos y en la comida, seguro que te sorprenderá.

Lo dicho, si pasas por la Habana tienes una cita en casa de Adela y de paso le dices que nos has leído. Yo te prometo que te ganarás un buen Coiba ¿apostamos?

Tipo de cocina: Cubana creativa
Platos recomendados: Frito de plátano molido con carne y la brocheta de pavo con piña
Dirección: Calle F, nº 530(entre la 21 y la 23)
Teléfono: 00.537.832-3776
Horario: (consultar)
Municipio: La Habana (Cuba)
Zona: El Vedado
Observaciones: Es aconsejable reservar Aunque aceptan euros prefieren el peso cubano.
Precio: 25 ?

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2 Replica a este post
  1. Es cierto, la paladar de adela es un sitio con una decoracion muy particular, realmente sorprende, la comida tambien es grata servida de forma muy particular, Otro sitio que tambien en la habana sorprende es el restaurante privado “Paladar Huron Azul”, este tiene unos comedores decorados con gusto, donde muestran una impresionante coleccion de arte, su comida tambien parece salida de las manos de artista, tiene un sello muy propio. Felicitaciones a la nueva gastronomia cubana.

  2. Fecha Marzo 2010.- He visto la información del Paladar de Adela o Adelaida Herrera pintora y gran mujer, en su casa que por cierto es el paladar he cenado 4 o 5 veces y siempre sales de su casa encantado, tiene un menú estupendo con entrantes muy variados cubanos y luego un segundo plato bueno y postre y muy bien servido y luego pagas las bebidas aparte es una delicia cenar en el atico de una casa con toda la vegetación que te puedes imaginar. Desde el cierre de La Guarida y El Hurón Azul se ha quedado como el mejor Paladar de La Habana. José Mª Brunet