Imagen de previsualización de YouTube

Cuando Ricardo Semler heredó la compañía Semco, “era la típica empresa de estructura piramidal y repleta de normas”. El propietario fue haciendo cambios, hasta conseguir lo que llamó una empresa ??natural?, basada en principios democráticos y sin sobrecarga de burocracia.

Entre las modificaciones que realizó, Pablo Rodríguez Barreiro cita en su web:

- Eliminación de los aparcamientos y comedores para ejecutivos. Como símbolo de la democracia, eliminó estas prebendas, el primero en llegar aparca donde quiere.

– Eliminación de tabiques, para que las personas y los departamentos se relacionen más.

– Evaluación inversa: antes de que alguien sea ascendido o contratado para un puesto de mando, es entrevistado y evaluado por todos los que van a trabajar a sus órdenes. Además, cada seis meses se somete a la evaluación de las personas a quienes supervisa, de forma anónima. Las calificaciones se exponen públicamente.

-cada año o dos años, se permite abandonar a un trabajador sus obligaciones habituales durante unas semanas o incluso algunos meses, para aprender nuevas habilidades, recargar pilas?

Pablo Rodríguez Barreiro explica que el cambio consistió en pasar de las teorías empresariales de 1960 de Douglas Mc Gregor (la teoría X consiste según Barreiro en que “el ser humano rechaza por naturaleza el trabajo, y tratará de evitarlo” pues “evitan las responsabilidades y demuestra poca ambición” y por tanto, “es necesario supervisarles, controlarles, amenazarles y castigarles”) a las nuevas teorías de gestión empresarial (los empleados ven el trabajo como algo natural, son capaces de autodirigirse si están comprometidos con los objetivos y la creatividad y el ingenio no son exclusivos de los directivos pues todos los trabajadores pueden tener ideas y tomar decisiones innovadoras…) [visto aquí]

El éxito ha sido notable en el producto y en la imágen de la empresa. Según explica la web emprendedoresnews, se hizo una encuesta en Brasil sobre empleabilidad. Más de dos mil personas afirmaron que aceptarían cualquier puesto con tal de trabajar en Semco. Otra encuesta entre nuevos licenciados universitarios arrojó como resultado que el 25% de los hombres y el 13% de las mujeres querían trabajar allí.