Adrián Sack de La Nación explica en radiocable.com que las elecciones andaluzas del 25M son “el primer gran test” de la legislatura para Rajoy y su plan de ajuste. Sin embargo considera que el partido que más se juega en la urnas es el PSOE, que puede perder el último bastión desde el que ejercer un poder ejecutivo y recuperarse. También señala que para Andalucía, una victoria popular supondría “alinearse con la política que se decide en Bruselas”.

Adrian Sack

Adrián Sack asegura que como corresponsal extranjero ve las elecciones andaluzas desde una perspectiva más general que regional y por ello habla del “primer gran test para el PP que permitirá ver como reciben los andaluces el plan de ajuste de Rajoy que incluye varias sorpresas y es más profundo de lo que se esperaba.” Subraya que también está en juego que los populares accedan a un poder autonómico hegemónico y que el PSOE pierda el último sitio donde ejercer un poder ejecutivo.

El corresponsal argentino cree que en estas elecciones se juega más el PSOE que el PP: “es la última oportunidad que tienen de mantenerse en el poder y mostrar su obra de gobierno. Es el último bastión donde tienen el poder en exclusiva. Y para ellos, para su recuperación perderlo sería una catástrofe y teñiría el mapa de España casi practicamente de azul, con una hegemonía del PP sin precedentes”.

Destaca que para Andalucía, una victoria del PP supondría un cambio considerable: “sería alinearse y aceptar la política de recortes que se ha votado en España”. Adrián Sack apunta que esta es de hecho “una de las cosas que más cuesta explicar en el extranjero: como en medio de una crisis tan importante se pudo haber votado por una política de recortes”. Y apunta también que dada la tradición socialista de Andalucía y los estereotipos que existen sobre la comunidad: “sería extraño verles, en caso de ganar el PP absolutamente alineados con lo que se decide en Bruselas”.