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Resistir sin esperanza es la suprema dignidad del ser humano”.
José Saramago, premio Nobel de Literatura.
Foto: Ana Pastor (19/09/2004)

Vuelvo a África una y otra vez….vuelvo con el pensamiento pero sobre todo con las tripas…este domingo viajo de nuevo al Niger donde las cosas se están poniendo muy feas. Para los que conocemos el país, tranquilo donde los haya,  no deja de sorprendernos que empiece a hablarse otra vez de “revolución tuareg”…

Los enfrentamientos que se están produciendo en el norte tienen nombre y apellido…MINA de URANIO…(es fácil manipular a la gente cuando se pasa hambre). China ha tomado posiciones en el país más pobre de la tierra, pero no para terminar con la hambruna sino para exprimir al máximo los recursos naturales que quedan. Nos suena ¿verdad?. Ha ocurrido lo mismo en Sudán.

Allí la ONU no aparece porque China es miembro del Consejo de Seguridad y ha vetado una y otra vez cualquier resolución para parar las matanzas. ¿La razón? Sudán es uno de los países del mundo con más pozos de petroleo…futuribles, claro…y ahí aparece de nuevo China. Pero hoy no todo es malo. Leo en la prensa que un equipo de cientificos ha localizado un gran lago subterraneo en Darfur. El agua, dice la BBC, puede apagar el fuego de Darfur….Si puede soñarse, puede hacerse….

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2 Replica a este post
  1. En nuestra mano está el cambiar la situación de la agente más necesitada, ya sea enviándoles dinero, concienciando a los que nos rodean, presionando a los medios de comunicación para que se hagan eco de lo que acontece, presionando a los poderosos, generando un estado de continua lucha dentro de la masa social. En definitiv, cada uno, con sus muchas o pocas herramientas, puede trabajar por un mundo un poco más justo.

    estoy muy cansado de escuchar que no se puede hacer nada, que es cuestión de los gobernantes. No es cierto. A cada cual su función. No olvidemos que ellos gobiernan por y para nosotros, con lo que es nuestra obligación exigir mejoas. Si queremos seguir viviendo en la abundancia y en el Estado del bienestar debemos preocuparnos por aquellos que no tienen practicamente nada. Su mayor calidad de vida redundará en nuestro confort y nuestra tranquilidad. Si todos vivimos un poco mejor el mundo será un lughar agradable en el que vivir.