Un artículo del diario británico da detalles de la visita que el famoso lienzo de Picasso hizo por Gran Bretaña en 1938. El tour se organizó para recaudar fondos para las filas republicanas durante la Guerra Civil y llegó a lugares donde apenas habían visto arte. El Daily Telegrah explica que la posibilidad de ver el cuadro influyó en numerosos artistas británicos, aunque uno los sitios en que fue expuesto fue… un concesionario de coches.

El Guernica
(Foto: Flickr/ellesean64)

El Daily Telegraph resalta en el texto que firma Lucy Davies: “En sus 75 años de historia, ha sido enrollado y desenrollado, clavado, bajado y llevado en coche o avión, todo al servicio de una causa. Pliegues y grietas se ven en su superficie, sus cuatro esquinas están llenas de marcas de perforaciones y pinchazos que ayudan a rastrear la vida que ha llevado.”

Explican que “una parte de este daño fue causado cuando el lienzo vino a Gran Bretaña en 1938, como parte de una campaña para recaudar fondos para los rebeldes que luchaban contra las tropas de Franco en la Guerra Civil española. Ideada por el pintor surrealista británico Roland Penrose, amigo de Picasso, la gira se desarrolló por los habituales emplazamientos culturales de Oxford, Leeds o Manchester, donde, increíblemente, un grupo de estudiante expuso la obra en la la pared de un concesionario de coches en desuso.”

El artículo detalla también que “su última parada fue la Whitechapel Gallery de Londres, donde el precio de la entrada para la clase trabajadora más pobre que no pudo reunir el dinero de la entrada, fue un par de botas. Y uno de esos pares fue donado por el padre de David Hockney… Ahora una exposición en el Museo Tate recupera la historia y explica que la cruda energía de los bocetos del Guernica, en particular, tuvo una enorme influencia sobre Henry Moore, Graham Sutherland y Francis Bacon que vieron la obra.”

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