El prestigioso The Economist lleva a sus páginas la complejidad del proceso catalán. El semanario británico cree que nos encontramos ante una confrontación para la que ni España ni la Unión Europea están preparadas. Y encuentra pocas salidas.En opinión de The Economist, parece poco probable que los separatistas se conformen con algo menos que el referéndum que el gobierno de Rajoy ha negado hasta ahora.

The Economist enumera el cruce de amenazas financieras de los últimos días, un -“indecoroso enfrentamiento”-, tanto por lo que a Madrid respecta como a Barcelona, y que en su opinión ha dejado perplejidad entre los inversores. Explica a sus lectores que el gobernador del Banco de España advirtió con límites similares a los impuestos en Grecia este verano, a lo que Artur Mas respondió con la amenaza de que podría negarse a pagar su parte de la deuda nacional.

Esta “indecoroso enfrentamiento” ha dejado perplejos a los inversores, dice el semanario, aunque The Economist añade también que la agencia de calificación Moody, no ve la independencia como probable en los próximos tres a cinco años.

Economist también sostiene que los separatistas de Mas sólo pueden ser derrotados con ayuda de Podemos “-lo que el gobierno llama los “izquierdistas radicales”, recuerda Economist- .  Un partido político que se ha aliado con otros que ven a Artur Mas como “un halcón de la austeridad”

Respecto al futuro, The Economist habla del periodo de incertidumbre que se abre : “Eso no va a ayudar a España o Cataluña, que tratan de mantener el impulso de la recuperación económica después de una larga recesión”

The Economist es un semanario británico que se publica desde 1843 . Está considerado un referente en el  análisis de las relaciones internacionales y la economía. Su opinión influye en la imagen exterior de los países, en los inversores internacionales y marca la agenda de otros medios de comunicación. Pertenece en un 50% al grupo Pearson -que también edita el Financial Times- mientras que el resto está en manos de accionistas independientes -incluyendo a miembros del staff- y la familia Rothschild. Su linea editorial es neoliberal tanto a nivel económico -a favor del libre mercado, la globalización y la libre inmigración- como en temas sociales -han apoyado el matrimonio gay, la legalización de las drogas o el control de armas-. Y politicamente han respaldado tanto a candidatos conservadores como de izquierdas. Sus artículos no van firmados. Su circulación en 2012 fue de 1.574.803 ejemplares.