Desde este 1 de junio, por la segunda ruta ferroviaria más importante de Rusia, entre Moscú y Nizhni-Nóvgorod, ya circulan los primeros trenes españoles en el país. Los ha desarrollado Talgo, dentro de un contrato firmado en 2011 con la empresa pública Ferrocarriles de Rusia (RZD). La puesta de largo de los trenes ha sido destacada por la industria española como un hito que puede abrir la puerta a una mayor colaboración entre ambos países, pese a las dificultades políticas existentes.

Bajo el nombre comercial de Strizh el primer tren español que circula en Rusia cubrió, en el viaje inaugural del 1 de junio, los 440 kilómetros que separan ambas ciudades en 3 horas y 35 minutos. Está equipado con la tecnología Talgo de pendulación natural, reduciendo en un 30% los tiempos de viaje sin necesidad de inversión en infraestructura de la vía, lo que supone unos 20 minutos menos a una velocidad máxima de 200km/h.

Talgo también suministra otras cuatro composiciones de trenes para esta ruta y otras tres más que entrarán en servicio el año próximo y se destinarán al trayecto internacional entre Moscú y Berlín. La característica principal de estos trenes será la incorporación del cambio de ancho de vía de Talgo que permitirá pasar de ancho ruso (1520mm) a ancho europeo (1435mm) en Brest (Bielorrusia) sin realizar inversión en infraestructura.

Momentos antes de que el tren comenzase a circular, Carlos de Palacio, presidente de Talgo, destacó “el sentimiento de amistad de España por el pueblo ruso” y aseguró que “este es un gran día para la industria y la tecnología españolas. Esto es el principio de un largo camino de colaboración y de éxito en el futuro entre Talgo y RZD”. Por su parte, Guillermo Martínez, Director de Talgo en Rusia, comentó “es la culminación de veinte años de trabajo y de negociaciones con Ferrocarriles de Rusia (RZD). Por fin podemos ver la tecnología española rodando en este país, un hito muy importante para Rusia y para España”.

Por su parte Vladímir Yakunin, presidente de RZD, se mostró muy satisfecho por los trenes suministrados que “pueden alcanzar velocidades de más de 220 kilómetros por hora”. Por su parte el embajador de España en Rusia, José Ignacio Carbajal, señaló a Sputnik Nóvosti que España “ha apostado de una manera muy especial” por los países de la Comunidad de Estados Independientes, integrada por una decena de ex repúblicas soviéticas, “donde en la actualidad circulan ya trenes de alta velocidad Talgo, tanto en Uzbekistán, como en Kazajistán”. Y el embajador resaltó la importancia de estos lazos cuando las circunstancias políticas “no son del todo favorables”