Generalmente esta modalidad del paracaidismo deja impactantes imágenes donde cielo y suelo se mezclan a un ritmo de vertigo, pero la caída libre también se practica en interiores. Los tuneles de viento verticales son el escenario perfecto para vivir la experiencia del Indoor Skydiving. En el Reino Unido hay uno donde incluso han celebrado un campeonato internacional.

El tunel de Bedford fue construido en los años 50 por el gobierno británico, pero hoy pertenece a la empresa Bodyflight. Es el mayor del planeta y a él acuden paracidistas de todos los rincones, aunque también hay otros tuneles verticales en EEUU. En el World Indoor Skydiving Challenge que se celebró en Bedford se pudo ver competiciones en las categorias de formaciones de dos, de cuatro freestyle y lo que llaman freefly (vuelo libre).