El diario estadounidense apunta que la crisis ha destapado una nueva práctica de “pequeño fraude” entre los españoles corrientes: denuncias falsas de robos para cobrar el seguro. Por su parte el Wall Street Journal destaca otra consecuencia social de la crisis: el fin de la práctica de “estirar” las vacaciones gracias a los puentes.

gente en la calle
(Foto: Flickr/Tupolev)

El Washington Post destaca que “la crisis económica en España convierte a gente corriente en estafadores descuidados en un tiempo en que aumenta el pequeño fraude. Asientos de cuero que desaparecen de los coches. Joyas preciosas que vuelan de los cajones. Televisores sacados de las casas en la oscuridad de la noche… Estos crímenes no son lo que parecen. Y los culpables no son los mismos de siempre.”

Explican que “los culpables son españoles corrientes que denuncian robos de objetos de valor, par a continuación presentar falsas reclamaciones de seguros. Los tipos de fraude varían, pero comparten una naturaleza a menudo descuidada y un objetivo urgente: juntar unos cuantos euros extra cuando la dificil situación económica aprieta”.

Y recogen las palabras de Javier Fernández, representante de una federación de compañías de seguros españolas: “lo que hemos notado debido a la crisis es un fraude interno y amateur. Gente que no son criminales, que de pronto se les enciende una bombilla e intentan un fraude que es pepequeño en términos monetarios, pero sobre todo, estúpido “, explicó. Todo es una señal del incremento de la desesperación en España.”

El Wall Street Journal recoge un caso concreto: “Tatiana Restrepo tiene un problema con las vacaciones. El Gobierno español cree que se toma demasiadas. Cada año, ella, como otros muchos españoles, despliega estratégicamente sus días de vacaciones pagadas comos puentes para salir de la ciudad para fines de semana extra-largos cada vez que un festivos cae en mitad de semana. Asi, calcula que el año pasado pudo estirar sus 36 días libres legales a más de 50 días de inactividad, incluyendo fines de semana.”

“Pero ahora esta antigua tradición está en peligro. EN una de las medidas destinadas a aumentar la productividad en una economía en recesión, los sindicatos españoles y las asociaciones empresariales se han puesto de acuerdo para suprimir tres puentes moviendo los días festivos a los lunes. Las dos partes, que rara vez están de acuerdo en nada, dicen que los puentes costaron a la economía española cientos de millones de euros en pérdida de producción, porque dejan plantas inactivas y oficinas de medio vacías” aseguran.

Y explican: “En España, el nuevo gobierno de Mariano Rajoy ha aprobado acabar con los puentes para que las vacaciones se parezcan más a las de Gran Bretaña y EE.UU., que ya trasladan la mayoría de los festivos a viernes o lunes… Los puentes son comunes en Europa, pero los españoles destacan en ello.” También recogen las opiniones de defensores y detractores de la medida.

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