El diario estadounidense aseguró en una información publicada el 31 de mayo que el Fondo Monetario Internacional ya está trabajando en un plan de rescate para España. El WSJ hablaba de un posible préstamo de hasta 300.000 millones de euros en tres años. La propia entidad que preside Cristine Lagarde y el gobierno español han respondido con rapidez a la noticia. El FMI ha negado que trabaje ya en un plan mientras que la vicepresidenta Sáenz de Santamaría ha asegurado lacónicamente que “se coordinan con EEUU para sanear la banca”.

El Wall Street Journal explicaba en una crónica firmada por Costas Paris que: “dentro del Departamento Europeo del Fondo Monetario Internacional se están llevando a cabo discusiones para determinar el monto de los préstamos de rescate que España podría requerir en caso de que el país no pueda encontrar los fondos necesarios para recapitalizar el tercer mayor banco por activos, Bankia SA, según revelaron el jueves personas que participan en la gestión la crisis española.”Añaden que: “Tanto la UE como el FMI quiere evitar a toda costa tener que rescatar de España, dijeron las fuestes, pero ya se ha puesto en marcha la planificación inicial, dado que el país está teniendo dificultades para conseguir los 10.000 millones para rescatar a Bankia. Hay mucho en juego oporque con al no haber financiación de los mercados, España podría necesitar préstamos de rescate internacionales provinientos del fondo de rescate de la Unión Europea de hasta 300.000 millones de euros en tres años, segun indico una persona. Aunque añadió que un eventual paquete de rescate final podría ser menor y a más corto plazo que esto.”

El diario recoge también palabras de sus fuentes que destacan que “habrá una imagen mejor de la situación tras el informe de revisión de la economia española del FMI del 4 de junio, pero ya hay discusiones en el departamento de Europa. Algunos dicen que un plan de rescate español es inconcebible, pero es igualmente inconcebible que los preparativos no se están haciendo para tal eventualidad”.

[Leer el artículo completo en The Wall Street Journal]

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