La enormes expectativas levantadas en casi todos los sectores de EEUU y el mundo por el nuevo presidente electo de EEUU, hacen que cada una de sus decisiones se miren con lupa. Empezando por sus nombramientos. Algunos grupos de mujeres ya han levantado la voz para mostrar su preocupación porque de momento… casi todos los nombres que se han elegido o se barajan son hombres.

A excepción de Valerie Jarret y de Hillary Clinton -que suena como Secretaria de Estado, aunque no es una noticia confirmada- apenas suenan mujeres para ocupar cargos en la nueva administración. Y por ahora hay un fuerte predominio masculino. El consejo asesor para la transición está compuesto por ocho hombres y cuatro mujeres, en su equipo económico hay 13 hombres y cuatro mujeres y de los cuatro altos cargos de la Casa Blanca que parece que ya ha seleccionado, sólo hay una candidata.

Kim Gandy
(Foto: Flickr/ Now Photos)

Kim Gandy, la presidenta de NOW, la Organizacion Nacional para las Mujeres de EEUU, asegura de momento les preocupan las señales enviadas y que les gustaría ver un gobierno paritario.

Las asociaciones de mujeres hacen notar que la mayoría de los personas que suenan en las quinielas actualmente son hombres blancos, por eso piden que se estudien otras alternativas. De los nombres de mujeres que sí parecen contar para algun alto cargo destacan Sheila Bair presidenta de la Federal Deposit Insurance Corp, la gobernadora de Arizona Janet Napolitano, la de Kansas Kathleen Sebelius, Penny Pritzker e incluso la hija de JFK, Caroline Kennedy.

Para tratar de lograr que esta u otras mujeres sean tomadas en consideración a la hora de formar el nuevo gabinete de Obama, las asociaciones de mujeres tienen previsto lanzar una campaña en internet para ayudar a promover estas candidaturas.

Hasta ahora, segun el Center for American Women and Politics de la Universidad de Rutgers, tan solo 33 mujeres han ocupado altos cargos en los gobiernos de EEUU. Bill Clinton ha sido el que más nominadas ha propuesto, con 14 elecciones femeninas en sus dos legislaturas, mientras George W. Bush se quedó en ocho.