Amnistía Internacional ve insuficiente la respuesta del gobierno por las palizas de militares a migrantes en Ceuta
Amnistía Internacional considera insuficiente la respuesta del Ministerio de Defensa a las denuncias de agresiones a migrantes por parte de militares desplegados en Ceuta. La organización ha pedido a la ministra Margarita Robles que aclare qué medidas se han adoptado para investigar los hechos y si los soldados presuntamente implicados han sido suspendidos cautelarmente.
Las denuncias cobraron mayor relevancia el 15 de octubre, cuando «ElDiario.es» publicó grabaciones en las que personas identificadas como presuntos militares destinados en Ceuta describían agresiones a migrantes entre risas. En uno de los audios, un interlocutor afirma que golpear sin guantes hace que los golpes suenen más. Defensa trasladó las grabaciones a la Fiscalía y al juzgado de guardia de Ceuta, donde se incorporaron a la documentación remitida semanas antes.
El origen del caso está en un informe de Amnistía Internacional publicado el 30 de septiembre. Durante una visita a Ceuta entre los días 10 y 15 de ese mes, la organización entrevistó a más de 65 migrantes y solicitantes de asilo. Veintidós de ellos relataron directamente presuntas palizas, acoso, humillaciones y robos atribuidos a miembros de las Fuerzas Armadas. Entre los entrevistados había menores no acompañados y mujeres. Amnistía advirtió de que algunos de los hechos podrían constituir tortura u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes.
Tras recibir el informe, Defensa lo remitió a la Fiscalía y al juzgado de guardia y encargó al Mando de Operaciones una investigación interna para determinar posibles responsabilidades individuales. Para Amnistía, sin embargo, esas actuaciones no bastan para despejar las dudas sobre la respuesta del Ministerio. Su director en España, Esteban Beltrán, reclama que las autoridades investiguen de oficio las denuncias y las pruebas disponibles. La organización ha escrito a Robles para conocer el alcance de las pesquisas y las medidas adoptadas hasta ahora.
Beltrán interpreta las grabaciones como indicios de agresiones destinadas a castigar y humillar, y no como actuaciones de legítima defensa. La investigación judicial deberá determinar qué ocurrió. Por el momento, las informaciones consultadas no identifican públicamente a los presuntos implicados ni detallan los resultados de la investigación interna.
Las denuncias llegan en un contexto de presión migratoria en Ceuta, tras la llegada masiva de personas desde Marruecos a finales de julio. El informe de Amnistía también señalaba las deficiencias en las condiciones de acogida, la falta de asistencia humanitaria y los riesgos específicos que afrontan mujeres y menores. La organización reconoce las dificultades del trabajo de las fuerzas desplegadas, pero advierte de que no justifican posibles abusos ni eximen a las autoridades de investigarlos.
Amnistía pide ahora explicaciones sobre las medidas concretas adoptadas por Defensa. Quiere saber si se están esclareciendo los hechos, si se protege a las posibles víctimas y cómo se determinarán las responsabilidades.





